Al igual que en las personas, el corazón es uno de los órganos más importantes en el cuerpo de las mascotas, ya que es el encargado de bombear la sangre a todo el cuerpo y mantener la energía en las células del organismo. Cuando el animal se muestra cansado, irritable, con tos o tiene dificultades para respirar, pueden ser señales de fallas en el funcionamiento del corazón. 

Las enfermedades cardíacas tanto en perros como en gatos suelen ser más comunes de lo que pensamos; por ello, resulta imprescindible mantener controlada su salud cardíaca con el fin de evitar problemas graves que puedan afectar su bienestar.

En el siguiente artículo, vamos a aprender a detectar las señales que nos pueden ayudar a identificar problemas cardíacos en los perros y gatos.

Problemas cardíacos comunes en los perros

Según estudios recientes, la mayoría de los casos de enfermedad cardíaca que se presentan en las mascotas a nivel mundial suelen ser adquiridas, mientras que en solo un pequeño porcentaje son patologías congénitas o hereditarias. Estos problemas se suelen presentar en los animales en su edad adulta. 

Son muchas las razones que pueden representar un riesgo de padecer este tipo de enfermedades para estos animales; sin embargo, los especialistas creen que la mala alimentación y la ingesta de comida procesada son factores clave que aumentan las probabilidades de sufrir estas patologías. 

A diferencia de lo que sucede con los seres humanos, el bloqueo de las arterias no es una condición muy común entre los perros; no obstante, existen otras enfermedades cardíacas que se suelen presentar en estos animales: 

La enfermedad valvular se encuentra entre los trastornos cardíacos más comunes en los perros; con el paso de los años, las válvulas del corazón suelen debilitarse y empiezan a filtrar la sangre cuando se produce el bombeo.  

Por su parte, la miocarditis es otra enfermedad cardíaca muy común entre los perros y es una inflamación del corazón producida por una infección bacteriana; esta patología debilita y agranda el músculo del órgano.

Otra enfermedad parasitaria que afecta el corazón de los perros es la dirofilariosis canina o gusano del corazón. Esta patología suele presentarse en áreas húmedas en donde abundan los mosquitos portadores.

Los perros también suelen presentar pericarditis o enfermedad pericárdica, que es una inflamación del pericardio, o problemas de arritmia, que es la manifestación de un ritmo cardíaco irregular.

Problemas cardíacos comunes en los gatos

Las enfermedades cardíacas en los gatos se presentan con menos frecuencia que en los perros. Cerca del 10% de gatos a nivel mundial padece de patologías cardíacas y, lejos de lo que se piensa, estos problemas pueden presentarse a cualquier edad de la mascota. 

Aunque los problemas cardíacos en los gatos se presentan de forma muy similar a los de los perros, existen algunas marcadas diferencias. 

Por ejemplo, en los gatos no suele manifestarse los síntomas de la misma manera lo que dificulta el adecuado diagnóstico. Por ello, es indispensable mantenerse alerta para identificar la enfermedad a tiempo. 

La cardiomiopatía hipertrófica es la enfermedad cardíaca que se presenta con mayor frecuencia en los gatos. De hecho, representa casi el 80% de las patologías cardíacas en los felinos.  

En esta enfermedad, las paredes y ventrículos cardíacos se hacen muy gruesos o hipertrofiados, lo cual produce un crecimiento del músculo del corazón. La gravedad de la cardiomiopatía hipertrófica va a depender de qué tan gruesa quede la pared muscular.

La CMH felina puede ser una enfermedad heredada, con una fuerte predisposición genética en las razas Maine Coon y Ragdoll. 

Otras enfermedades también pueden generar el engrosamiento de la pared ventricular izquierda en los gatos, como la estenosis aórtica, hipertiroidismo e hipertensión sistémica.

Señales de enfermedades cardíacas en perros y gatos

Una de las señales más representativas de este tipo de patologías es la tos persistente que presentan los caninos y que suele empeorar por las noches o en momentos en que el animal intenta descansar. Este signo distintivo se manifiesta en los perros ya que los gatos con problemas cardíacos no tosen. 

Las mascotas que presentan problemas cardíacos, por lo general, tienen serias dificultades para respirar. El índice normal de respiración está por debajo de las 32 respiraciones por minuto; si el animal está por encima de esta serie o realiza mucho esfuerzo al respirar, puede estar presentando un cuadro de enfermedad cardíaca. 

Además de la pérdida del apetito, los animales que padecen enfermedades cardíacas suelen experimentar alteraciones en su peso, ya sea que lo aumenten o lo disminuyan. Cuando se produce un aumento de peso puede deberse a la acumulación de líquidos en su abdomen. 

Otra señal de enfermedad cardíaca en las mascotas es la fatiga excesiva que las vuelve reacias al ejercicio físico. Notarás que se muestran reticentes a jugar o a correr, se agotan al mínimo esfuerzo o se agitan con mucha facilidad. 

En los casos más severos de enfermedad cardíaca, los animales pueden sufrir un colapso o pérdida el conocimiento. Esta es una señal inequívoca de una emergencia, por lo que deberás llevar a tu mascota de inmediato al especialista. 

La aparición de uno o más de estos síntomas puede encender la señal de alarma ya que es probable que la mascota esté sufriendo una enfermedad cardíaca. Es recomendable llevar al animal cuanto antes al veterinario para que pueda descartar otras patologías y determine qué hacer para aliviar los síntomas y solucionar el problema. 

Recuerda que es necesario brindarle a la mascota una alimentación balanceada y mantenerla con un peso corporal saludable, ello ayudará a disminuir el riesgo de padecer problemas en el corazón. 

La detección temprana de cualquier enfermedad cardíaca es esencial para salvaguardar la salud del animal; un diagnóstico rápido puede ayudar a aliviar la condición de la mascota y a mejorar su calidad de vida.