La displasia coxofemoral es una enfermedad que afecta a muchos perros en el mundo. La primera descripción de displasia de cadera en perros fue hecha por el estadounidense Schenelle en 1935, y fue este veterinario quien las describió según su gravedad. Explicó que el origen de la displasia canina era genético, por lo que promovió programas y campañas en contra de esta afección y la búsqueda de tratarla de una manera menos dolorosa. En este artículo mostraremos algunas pistas para reconocer si tu perro padece de dicha afección.

La displasia de cadera es una enfermedad hereditaria progresiva y degenerativa. El término displasia, como tal, está relacionado con una alteración en la forma de la estructura anatómica, es decir, una displasia se puede manifestar en el codo, en las caderas, etc.

Es una enfermedad militante que se presenta en cachorros o canes muy mayores y por lo general, se manifiesta en perros de razas grandes y medianas como el Dogo Argentino, San Bernardo, Pastor Alemán, Mastín Napolitano o Basset hound.

Como indican los veterinarios, su origen es multifactorial; puede ser genético, por sobrepeso o por condiciones ambientales.

¿En qué consiste la displasia canina?

Esta patología consiste en que la cabeza de fémur no encaja bien en la cavidad cotiloidea (hueco de la cadera). La falta de sincronía entre el desarrollo muscular y el esquelético lleva consigo microfracturas, erosión del cartílago, subluxación y, finalmente, fenómenos de osteoartritis degenerativa.

¿Cómo saber si nuestro perro sufre de displasia?

Siempre es importante antes de hacer cualquier diagnóstico propio, acudir al veterinario para que realice los exámenes ortopédicos respectivos y de esta forma determine si realmente sufre de displasia.

Aquí te daremos algunas pistas sobre los síntomas comunes que padecen los perros con displasia:

  • Si tu perro pertenece a alguna de las razas mencionadas anteriormente, debes estar atento en su proceso de crecimiento para monitorear si existe algo fuera de lo común.
  • Si tu perro camina muy despacio.
  • Si camina como si usara sus piernas traseras para hacer leves saltos (como de conejos).
  • Si al estar de pie mantiene las patas muy unidas.
  • Si manifiesta dolor en la parte trasera del cuerpo.
  • Si presenta rigidez matutina.
  • Si tiene dificultad para subirse a sitios donde normalmente lo hacía.
  • Si presenta alteraciones en su comportamiento.

Es importante recalcar que los perros que padecen esta condición deben evitar reproducirse debido a que, como lo mencionamos anteriormente, es una enfermedad hereditaria.

¿Qué tratamientos existen para la displasia?

Existen dos tipos de tratamiento para la displasia: médico y quirúrgico.

Entre los procedimientos médicos se encuentran tratamientos antiinflamatorios no esteroideos y fisioterapéuticos, que consisten en masajes relajantes en el área de las caderas. Otro de los tratamientos médicos son los contrometabólicos, que ayudan a la restauración del cartílago y estimula el alivio de los dolores.

Entre los tratamientos quirúrgicos se encuentra la triple osteotomía, que consiste en reorientar el acetábulo para calzar la cabeza del fémur; la artroplastia por escisión de la cabeza del fémur, que se trata de amputar la cabeza del fémur para eliminar los dolores que causa el roce, y la prótesis de cadera, consiste en suprimir la cabeza del fémur y el acetábulo con el objetivo de sustituirla por aparatos artificiales.