La desparasitación interna es tan importante como la externa para la salud de nuestros perros. Sin embargo, muchos dueños aún desconocen la importancia de los antiparasitarios. Los propietarios que no desparasitan a sus perros, dejan a sus animales expuestos a infestaciones que pueden provocar: malestar, enfermedades e incluso la muerte en el peor de los casos. Es imprescindible concienciarnos de que los perros deben ser desparasitados interna y externamente varias veces al año (según los riesgos de cada territorio).

La desparasitación interna suele ser la gran olvidada, por eso en este artículo hemos decidido informarte sobre por qué es necesario desparasitar internamente a los perros.

Parásitos internos comunes en perros

El principal objetivo de los tratamientos para la desparasitación es prevenir y tratar la aparición de parásitos en nuestros perros. La doble desparasitación es la forma más eficaz y recomendada por los veterinarios. Esto se debe a que existen parásitos que pueden alojarse en el organismo de los animales, afectando a su salud seriamente si no se tratan.

Por lo general, los parásitos internos más frecuentes en los perros son los gusanos intestinales, gusanos pulmonares y gusanos del corazón. Todo ello puede ocasionar graves daños a un animal huésped y, por ello, es importante realizar una adecuada desparasitación a tus perros. Por tanto, no dudes en pedirle a tu veterinario un plan de desparasitación doble para cuidar de tu mascota interna y externamente.

Desparasitación: parásitos intestinales en perros

La mayoría de los parásitos internos pueden mantener vivos sus huevos en el medio ambiente durante períodos prolongados. Estos parásitos son contagiosos y un perro puede infectarse lamiendo o simplemente oliendo esta área infectada. Las madres con este tipo de infecciones también pueden transmitir los parásitos a sus cachorros. A diferencia de lo que ocurre con los antiparasitarios externos, que mantienen su efecto durante semanas, los internos eliminan únicamente los parásitos que se encuentran presentes en el momento, y eliminan los parásitos a través del sistema digestivo. Esto explica por qué es necesario desparasitar a nuestro perro de forma habitual, especialmente a los cachorros.

Los síntomas de tales infecciones generalmente no se manifiestan demasiado en animales sanos. Sin embargo, en el caso de cachorros o animales inmunodeprimidos, mostrarán síntomas de: diarrea, adelgazamiento o anemia. Un veterinario, al examinar una muestra de heces bajo un microscopio, puede identificar el tipo de gusano y recetar un antiparasitario apropiado.

Síntomas de parásitos pulmonares en perros

Los gusanos pulmonares afectan el sistema respiratorio de los perros. Estos gusanos pulmonares pueden afectar a un perro que ingiera caracoles o babosas que se encuentren infectadas con las larvas de este parásito. Desde ese momento, el perro puede comenzar a mostrar signos de tos y dificultad para hacer ejercicio. Los parásitos, además, pueden observarse en las heces del animal.

Filariosis en perros

La filariosis en perros es otra de las enfermedades parasitarias de las que ya te hemos hablado largo y tendido anteriormente en nuestro blog, y también es conocida como gusano del corazón. La filaria es un gusano que vive en las arterias pulmonares y, a medida que la enfermedad crece, se desplaza hacia el corazón, pudiendo provocar tromboembolismo e hipertensión pulmonar y/o síndrome de la vena cava.

Esta enfermedad aparece a través de síntomas de disnea (dificultad para respirar) y soplos cardíacos, que pueden provocar la posible muerte de cualquier animal que la padezca.

Una filaria llega a los perros a través de un mosquito. Cuando el perro es mordido, los parásitos ingresan al cuerpo, donde experimentan diferentes maduraciones que terminan con su migración hacia las arterias pulmonares y parte derecha del corazón. Las filarias femeninas liberan microfilarias en el torrente sanguíneo. Si un mosquito pica a un perro que ya esté infectado, puede transmitir el parásito al picar a otro perro.

A rasgos generales, los síntomas incluyen: tos, intolerancia al ejercicio e incluso síncopes (pérdida del conocimiento). Debido a la ubicación de estos parásitos, al estar tan cerca del corazón, puede terminar en la muerte del animal. El tratamiento también conlleva riesgos, ya que los parásitos muertos pueden causar bloqueos en órganos vitales. Las graves consecuencias que conlleva la filariasis canina explican perfectamente por qué tenemos que desparasitar a nuestro perros de forma interna con regularidad, ya que la prevención es la mejor arma contra este tipo de problemas de salud.

¿Cómo desparasitar a un perro?

La prevención es la mejor opción que podemos elegir contra los parásitos internos. Consultar a un veterinario te permitirá analizar a tu perro y su entorno, asegurándote de que tu perro reciba la mejor protección que necesita para su estilo de vida particular. Para la desparasitación externa, puedes encontrar productos fácilmente, como las famosas pipetas, ciertos sprays o collares. Para la desparasitación interna es posible que tengas que pedir el tratamiento a tu veterinario de confianza: existen pastillas que puedes añadir a la comida de tu perro y que servirán para ayudar a expulsar los posibles parásitos intestinales más comunes. En casos más graves como la filariosis, el veterinario te recetará la medicación más adecuada para iniciar un tratamiento.

Una vez que el veterinario establece el tratamiento de desparasitación (del tipo que sea), es importante cumplirlo escrupulosamente para mantener a tu perro libre de parásitos. El daño que pueden causar los parásitos es muy severo, por lo que la desparasitación a nuestros perros de forma regular es algo que debemos incorporar al cuidado habitual de su salud.