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Mi gato come moscas ¿Es malo?

Un fenómeno común en los gatos es sentarse junto a una ventana y emitir un sonido de parloteo. Se desconoce la razón exacta de este sonido, pero ocurre cuando ven una presa potencial. Dichas presas pueden variar en tamaño y especie. Pueden hacerlo cuando ven un pájaro, un roedor u otros pequeños mamíferos. Sin embargo, también pueden hacerlo cuando ven pequeños insectos como moscas. Aunque puede que no suceda todo el tiempo, cuando la mosca está cerca, pueden pasar mucho tiempo persiguiéndola y queriendo atraparla.

Aunque alimentemos bien a nuestro gato, es común que lo veamos comer moscas con regularidad. ¿Es malo que coman moscas? Lo discutimos a continuación.

¿Por qué los gatos cazan y comen moscas?

Aunque estén en casa, los gatos siguen siendo animales depredadores. Tienen un instinto de caza que los lleva a adoptar un comportamiento de caza. Sus contrapartes salvajes sobreviven de presas que a menudo consisten principalmente en pequeños mamíferos y aves, pero que también incluyen reptiles e incluso insectos. Esto se debe a que todos contienen la proteína necesaria para que el organismo del gato sobreviva.

Un gato doméstico no tiene que cazar presas de la misma manera que un gato salvaje. Nosotros les proporcionamos la comida. Aunque pueden estar saciados nutricionalmente, su instinto de caza no se detiene. Esto es importante, ya que el gato necesitará encontrar una manera de sobrevivir si va a ser separado de sus guardianes por cualquier motivo.

A pesar de la posible necesidad de cazar, es importante tener en cuenta que la necesidad de cazar también existe independientemente del hambre. Aunque un gato haya comido, es posible que lo veas persiguiendo y cazando presas potenciales, incluidas las moscas. Los sonidos mencionados en la introducción no se comprenden del todo, pero forman parte de su comportamiento en la caza.

También podemos ver que el gato puede mover la cabeza de un lado a otro. El propósito es calcular la distancia que los separa de la presa para que no se pierdan cuando ataquen. Si nos preocupa el tipo de presa que el gato va a perseguir, debemos tener en cuenta que los gatos generalmente no atacan a las presas que son más grandes o más peligrosas que ellos. Sin embargo, debemos saber que existen algunos riesgos potenciales incluso con presas pequeñas.

¿Por qué los gatos juegan con las moscas antes de matarlas?

Además de intentar obtener alimento, la caza tiene otras funciones importantes en los gatos. Podemos ver esto cuando el gato atrapa una mosca, pero no la come inmediatamente o no la come. En estos casos, a menudo vemos al gato aturdir a la mosca y luego jugar con ella. Pueden permitir que la mosca se aleje un poco antes de lanzarse sobre ellos nuevamente y luego repetir esta acción. Esto puede parecer cruel, pero tiene propósitos importantes para el gato. Las razones de este comportamiento incluyen:

  • Desarrollo de habilidades: los gatitos tienen un instinto de caza innato, pero también deben perfeccionar este instinto desarrollando habilidades. Su madre les enseñará ciertas técnicas, pero también practicarán con sus hermanos para comprender mejor las habilidades y los límites. Cuando el gato se separa de su madre y hermanos, encontrarán otros participantes para mantener estas habilidades perfeccionadas. Estos podrían ser otros animales de compañía en el hogar, sus compañeros humanos, pequeñas criaturas como moscas e incluso objetos inanimados.
  • Salud: practicar la caza de esta forma también es importante para el bienestar. Si un gato no tiene la oportunidad de utilizar su instinto, se sentirá poco estimulado físicamente y se aburrirá emocionalmente. Cuando esto sucede, se desarrollarán problemas de comportamiento e incluso pueden volverse agresivos. Esta es una de las razones por las que el gato no solo intentará comer moscas, sino que pasará mucho tiempo haciéndolo y jugando con su presa.
  • Instinto maternal: se sabe que las gatas tienden a jugar con sus presas más que los machos. Se cree que la razón detrás de esto es el instinto maternal que tienen las gatas de cuidar a sus gatitos. Dado que los gatitos necesitan aprender por sí mismos, las madres gatas suelen traer presas parcialmente vivas a los gatitos para que puedan practicar la caza. Los machos no cuidan a los gatitos de la misma manera, aunque pueden jugar con las moscas antes de comérselos.
  • Seguridad: finalmente, los gatos también prolongarán su caza para asegurarse de que no corren peligro. Aunque los gatos intentarán cazar criaturas más pequeñas, algunas presas pueden causarles daño. Por ejemplo, las ratas tienen dientes afilados y las abejas tienen picaduras. Por esta razón, el gato deberá aturdir a la presa antes de acercarse para matar. Esta vacilación puede aplicarse incluso a las moscas si el gato no está completamente seguro de su seguridad.

¿Está bien que los gatos coman moscas?

Como hemos visto, no es raro que nuestro gato cace y se coma una mosca. Debido a su pequeño tamaño, la ingesta de pequeños insectos no debería causarles ningún daño. De hecho, la mosca puede agregar algo de proteína natural a su dieta. Pero sí existe preocupación sobre si la mosca transportará ciertos patógenos que pueden dañar el sistema inmunológico del gato. En este sentido, las moscas portadoras de ciertas enfermedades pueden hacerlo en cantidades tan pequeñas que no suponen ningún problema para la salud.

Sin embargo, hay algunas circunstancias en las que la mosca puede causar daño al gato después de la ingestión. Es posible que haya bacterias y microbios potentes que puedan dañar el organismo del gato después de la ingestión. Los parásitos también pueden estar presentes en la mosca, que luego infestan el sistema gastrointestinal del gato. Esto se debe a que los gatos pueden contraer gusanos al comer moscas. Incluso hay algunas moscas que actúan como parásitos al excavar en la piel del gato, como las moscas bot.

Ya sea que veamos a nuestro gato comiendo moscas o no, debemos estar atentos a cualquier síntoma de problemas digestivos. Estos incluyen vómitos y diarrea, además de notar la presencia de huevos en las heces. Si crees que tu gato tiene alguna patología por comer moscas, habla con tu veterinario de inmediato. Desparasitar y vacunar a tu gato también es vital para prevenir enfermedades que pueden ocurrir por comer moscas. Siga de cerca los programas de vacunación y desparasitación.

¿Qué es la parálisis laríngea en perros?

La parálisis laríngea es una condición que afecta el tracto respiratorio superior en los perros. Cuando ocurre, los cartílagos laríngeos no se abren (abducen) correctamente durante la inspiración. Puede deberse a causas congénitas o adquiridas, así como unilaterales o bilaterales. Algunos perros pueden tener el problema, pero permanecen asintomáticos. En estos casos, no se requiere ningún tratamiento. Sin embargo, existe el riesgo de insuficiencia respiratoria en algunos casos que requerirá un tratamiento adecuado, generalmente en forma de intervención quirúrgica.

En Hospital Veterinario Glòries, observamos de cerca la parálisis laríngea en perros. Sigue leyendo para conocer sus causas, síntomas y tratamiento, así como qué razas tienen más probabilidades de verse afectadas por la afección.

¿Qué es la parálisis laríngea en perros?

La parálisis laríngea consiste en un trastorno obstructivo del tracto respiratorio superior. Dentro de este tracto se encuentran los cartílagos aritenoides de la laringe. Estos cartílagos deben pasar por abducción (abiertos) para dejar entrar el aire y aducción (más juntos) para mantenerlo allí, antes de abducir nuevamente para completar la respiración. La parálisis laríngea evita que ocurran estos procesos debido a una pérdida de inervación del músculo cricoaritenoideo dorsal.

El músculo cricoaritenoideo dorsal es responsable del movimiento de la laringe. Cuando se pierde la inervación de este músculo, se inhibe su contracción y se atrofia. En consecuencia, los cartílagos aritenoides de la laringe no se abren correctamente y la rima glotis (apertura de la laringe) se estrecha durante la inspiración, aumentando el esfuerzo inspiratorio.

Dependiendo de los músculos afectados, encontramos los siguientes tipos de parálisis laríngea en perros:

  • Hemiplejía laríngea: en el caso de que solo se afecte el músculo cricoaritenoideo dorsal de un lado de la laringe (unilateral).
  • Parálisis completa: cuando los músculos de ambos lados de la laringe (bilateral) se ven afectados.

Cabe señalar que la parálisis laríngea es una de las afecciones comunes a los perros con síndrome braquicéfalo. Se ha registrado que está presente en el 30% de los perros que padecen este problema.

Síntomas de parálisis laríngea en perros

Los signos clínicos que podemos encontrar en perros con parálisis laríngea son:

  • Estridor laríngeo: sonido respiratorio anormal que se produce durante la inspiración. A medida que la rima glotis se estrecha, aumenta la resistencia al paso del aire y se generan turbulencias que provocan estridor laríngeo.
  • Intolerancia al ejercicio: en algunos casos, puede producirse un síncope (desmayo en perros).
  • Disfagia: dificultad para tragar. Los ataques de tos son usuales durante la ingesta de alimentos o agua. En algunos animales, los casos de neumonía por aspiración se producen debido al paso de alimentos al tracto respiratorio.
  • Alteración de la vocalización: se pueden detectar variaciones en contraste con sus ladridos habituales. Puede provocar afonía en algunos casos.
  • Disnea inspiratoria: dificultad respiratoria que afecta solo a la fase inspiratoria de la respiración.
  • Taquipnea: aumento de la frecuencia respiratoria.
  • Cianosis: decoloración azulada de las membranas mucosas debido a una oxigenación insuficiente de la sangre.

Causas de la parálisis laríngea en perros

La parálisis laríngea puede ser de dos tipos:

  • Congénito: cuando los perros nacen con esta patología por herencia genética.
  • Adquirido: cuando los perros desarrollan esta patología a lo largo de su vida como consecuencia de diversas causas.

Parálisis laríngea congénita

Aparece en razas como el Husky Siberiano, el Rottweiler, el Boyero de Flandres, el Bull Terrier y el Dálmata. En algunos casos se ha encontrado la existencia de un gen autosómico dominante responsable de la heredabilidad de esta enfermedad. Los perros con parálisis laríngea congénita presentan esta alteración desde el nacimiento, aunque los signos asociados a ella no suelen aparecer hasta los 5-8 meses de edad.

Parálisis laríngea adquirida

Aparece en razas como el Labrador Retriever, el Golden Retriever, el San Bernardo o el Setter Irlandés. Es más común que la forma congénita de la enfermedad.

Las causas de la parálisis laríngea adquirida en perros son variadas:

  • Traumatismos (mordeduras, heridas, cuerpos extraños, cirugías) que afectan al nervio laríngeo recurrente.
  • Compresión del nervio laríngeo recurrente debido a neoplasias, masas o abscesos tiroideos en el cuello o el mediastino.
  • Hipotiroidismo
  • Polimiositis o miastenia gravis.
  • Polineuropatías de origen metabólico, tóxico o infeccioso
  • Causas inmunomediadas.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que en la mayoría de los casos se desconoce la causa que desencadena la parálisis. Esto significa que muchos de los casos de parálisis laríngea en perros son idiopáticos.

Diagnóstico de parálisis laríngea en perros

El diagnóstico de parálisis laríngea en perros debe basarse en las siguientes pruebas y evaluaciones:

  • Exploración física: prestando especial atención a la exploración neurológica para evaluar posibles miopatías o neuropatías. El examen neurológico buscará signos como paresia (debilidad en el movimiento), disminución de los reflejos espinales o atrofia muscular.
  • Laringoscopia: es un tipo de endoscopia que examina la laringe. Se utiliza para observar que durante la inspiración no hay apertura (abducción) de los cartílagos aritenoides de la laringe. Se puede observar una falta de tono en las cuerdas vocales y una alteración de los tejidos adyacentes, con edema y eritema. La laringoscopia debe realizarse bajo sedación ligera. Si el perro está bajo una fuerte sedación, los reflejos laríngeos se cancelarán y se diagnosticará un falso positivo.
  • Radiografías de tórax: se utilizan para detectar otras anomalías musculares (como megaesófago), masas mediastínicas o intratorácicas y neumonía por aspiración.
  • Análisis de sangre con perfil tiroideo: es importante descartar que la causa de la parálisis sea el hipotiroidismo , ya que en estos casos el tratamiento no revierte la parálisis. Además, se pueden realizar pruebas de laboratorio específicas para detectar enfermedades neuromusculares generalizadas o miastenia gravis .

Tratamiento para la parálisis laríngea en perros

La hemiplejía unilateral o la parálisis no suelen tratarse, ya que normalmente no ponen en peligro la vida del animal. Sin embargo, en caso de parálisis completa o bilateral, casi siempre se requiere tratamiento quirúrgico. Con este último, los animales a menudo tienen insuficiencia respiratoria de moderada a grave que compromete en gran medida su calidad de vida y bienestar.

Actualmente, existen múltiples técnicas quirúrgicas para tratar la parálisis laríngea en perros. Estos son los tres más importantes:

  • Lateralización unilateral o bilateral del cartílago aritenoides (amarre hacia atrás).
  • Ventrículo-cordectomía.
  • Laringectomía parcial.

Todos ellos están destinados a agrandar la rima glotis (apertura laríngea) para facilitar el paso del aire. La abertura debe ser suficiente para permitir el paso del aire, pero no excesiva, ya que podría aumentar el riesgo de neumonía por aspiración. Por ello, conviene descartar las técnicas quirúrgicas más agresivas. Actualmente, la técnica de elección es la lateralización unilateral del cartílago aritenoides con suturas de baja tensión. Tanto la ventrículo-cordectomía como la laringectomía parcial producen resultados inconsistentes con una alta tasa de complicaciones, por lo que son menos recomendables.

Cuidado postoperatorio

Después de la cirugía por parálisis laríngea, se deben tener en cuenta las siguientes pautas de cuidado:

  • Anular cualquier agitación del paciente ayuda a la recuperación anestésica. Es posible que se requiera oxígeno durante el período posoperatorio inmediato.
  • Se iniciará un tratamiento con corticosteroides para reducir el riesgo de edema e inflamación de la laringe.
  • Después de 24 horas, se debe ofrecer al animal una pequeña cantidad de agua. Si el paciente lo tolera bien, puede comenzar la alimentación húmeda. Después de dos semanas, se pueden ofrecer alimentos secos. Si no se tolera el pienso seco (tos, disfagia, etc.), el pienso se mantendrá húmedo durante otras dos semanas. Si sigues una dieta casera será igualmente importante hacerla lo más blanda posible, así como optar por alimentos de fácil digestión.
  • El ejercicio físico debe restringirse durante 3 semanas, aunque la mejoría de la insuficiencia respiratoria suele ser inmediata.
  • Durante los paseos es preferible utilizar un arnés en lugar de un collar.

¿Cómo prevenir la parálisis laríngea en perros?

En el caso de la parálisis laríngea congénita, se ha demostrado que en algunas razas existe un gen autosómico dominante que es el responsable de la heredabilidad de esta enfermedad. Como medida preventiva, se debe evitar que los perros nacidos con esta patología se reproduzcan para evitar que la enfermedad se transmita a sus crías.

Sin embargo, la prevención de la parálisis laríngea adquirida es mucho más difícil. Debido a sus múltiples causas posibles, muchas de las cuales son idiopáticas, no podemos prevenirla específicamente. En cambio, debemos hacer todo lo posible para asegurarnos de que nuestro perro esté sano y feliz. Esto significa proporcionar las necesidades básicas de atención, observar los posibles síntomas y garantizar que proporcionamos chequeos veterinarios regulares.

Ictiosis en perros: sus síntomas y tratamiento

La ictiosis es una enfermedad conocida por el endurecimiento de la piel. Esta condición seborreica hace que aparezcan escamas en la piel, pero puede convertirse en infecciones secundarias, ampollas, onicogrifosis e hiperqueratosis.

Afortunadamente, es una enfermedad rara, por lo que no se da en demasiadas ocasiones, pero afecta más a los cachorros que a los perros adultos. Ciertas razas están más predispuestas a la ictiosis que otras, ya que son portadoras de genes que influyen en la aparición de la enfermedad. Conoce más información sobre la ictiosis en perros, prestando especial atención a sus síntomas y tratamiento.

¿Qué es exactamente la ictiosis en perros?

La ictiosis es un problema dermatológico que suele afectar más a los perros, aunque también puede ocurrir con menor frecuencia en gatos. Como enfermedad seborreica, da lugar a características lesiones escamosas en la piel. Sin embargo, no debe confundirse con la seborrea. Estas lesiones sufren descamación en la piel y las almohadillas de las patas, lo que significa que la capa exterior de la piel se desprende.

Se trata de una enfermedad rara que suele manifestarse desde el nacimiento, afectando a los perros jóvenes en sus primeros meses de vida.

Tipos de ictiosis en perros

La ictiosis se puede agrupar en dos tipos principales:

  • Ictiosis epidermolítica: aparece en los cachorros más pequeños desde el nacimiento. Se forman ampollas en la piel.
  • Ictiosis vulgar: aparecen escamas gruesas y secas en la piel. A veces puede manifestarse como piel muy seca si es solo un caso menor. Puede ocurrir después del nacimiento o en los primeros meses de vida.

Los síntomas de la ictiosis canina

Durante los primeros meses de vida del cachorro, una caspa de color grisáceo comienza a desprenderse por toda la piel. En este proceso, el abdomen suele ser el más afectado. La piel se puede ver con un aspecto seco y oscurecerse en determinadas zonas, especialmente en muslos o el vientre. Otros síntomas de ictiosis en perros son:

  • Piel engrosada (específicamente, la capa granular epidérmica).
  • Hiperpigmentación de la piel.
  • Hiperqueratosis de la almohadilla de la pata.
  • Hiperqueratosis del plano nasal.
  • Escamas grises en la piel que pueden desprenderse.
  • Seborrea maloliente.
  • Onicogrifosis (aumento anormal del crecimiento de la placa ungueal)
  • Infecciones secundarias por el hongo Malassezia.

Causas de la ictiosis en perros

La ictiosis en perros suele tener una causa genética. Por esta razón, ciertas razas transmiten el gen asociado con la ictiosis más que otras. Estas razas incluyen:

  • West Highland white Terrier. 
  • Cavalier King Charles Spaniel.
  • Golden Retriever.
  • Pinscher.
  • Jack Russell Terrier.
  • Yorkshire Terrier

 

Los Golden Retrievers son la raza más predispuesta a la ictiosis y, por lo tanto, pueden transmitir el gen a su descendencia, incluso si estos últimos son una raza mixta. Alrededor del 50% de los Golden Retrievers en Europa son portadores de esta mutación genética.

Diagnóstico de la ictiosis en perros

El diagnóstico de la ictiosis canina se basa tanto en un diagnóstico dermatológico como en un diagnóstico histológico por biopsia. Para obtener el diagnóstico correcto se realizarán las siguientes pruebas:

  • Citología: se observarán las lesiones y se realizará una citología para su visualización al microscopio. Se debe sospechar ictiosis cuando un cachorro joven tiene escamas severas, costras, seborrea y, especialmente, hiperqueratosis. Si vemos costras grises desde el nacimiento, es probable. Debe diferenciarse de otras enfermedades dermatológicas más frecuentes de los perros como la dermatitis atópica.
  • Biopsia: se debe examinar una biopsia de la lesión, tomando una muestra del tejido cutáneo afectado para enviarla al laboratorio. La histología mostrará si definitivamente nos enfrentamos a este problema.
  • Prueba de ADN: el diagnóstico también se puede lograr con una prueba de ADN mediante frotis oral. Al tratarse de una enfermedad congénita, la mejor forma de prevenir la enfermedad en la descendencia es evitar la reproducción de perros portadores. Esto se puede lograr fácilmente mediante la esterilización. Además, esterilizar a tu mascota ayudará a prevenir enfermedades del aparato reproductor, como tumores, mejorará problemas de comportamiento como la agresión, e incluso puede mejorar su esperanza de vida.

Tratamiento de la ictiosis en perros

La ictiosis no tiene cura, pero el manejo de los síntomas puede ayudar al control a desarrollar una buena calidad de vida. Debemos tener en cuenta que la enfermedad es de por vida, por lo que este tratamiento será permanente. Si ignoramos alguno de estos problemas, las lesiones reaparecerán. El tratamiento consistirá en lo siguiente:

 

  • Hidratación: debido a la sequedad y apariencia costrosa de la piel, la hidratación es extremadamente importante. Esto significa que necesitarán hidratarse internamente bebiendo abundante agua, además de utilizar productos tópicos hidratantes para acondicionar la piel y el pelo de nuestro perro. Las propiedades hidratantes que debemos buscar incluyen glicerina, propilenglicol o urea.
  • Dieta rica en ácidos grasos: los ácidos grasos omega 3 y omega 6 son clave para una piel y un pelaje saludables, por lo que deben consumirse en buenas cantidades en perros con ictiosis. La dieta debe ser naturalmente rica en estos ácidos grasos, pero tu veterinario puede recomendar suplementos si es necesario. Siempre habla con tu veterinario antes de administrar cualquier tipo de suplemento.
  • Champú especial: deben bañarse con champús especiales para este tipo de piel y con más frecuencia que los perros suelen necesitar bañarlos, es decir, al menos una vez a la semana. Una vez terminado el baño, se deben aplicar pomadas o cremas hidratantes.
  • Evita las temperaturas extremas: se deben evitar las quemaduras solares o el frío extremo, ya que estos perros tienen la piel más sensible y podría empeorar la condición.
  • Antibióticos o antifúngicos: si tienen infecciones bacterianas secundarias se utilizarán antibióticos. Si las infecciones son causadas por un hongo como Malassezia, se pueden recetar antifúngicos como itraconazol o ketoconazol.
  • Agentes queratolíticos: si han desarrollado hiperqueratosis en perros, esta sobreproducción del estrato córneo (la capa más externa de la piel) debe reducirse con agentes queratolíticos que detendrán la producción excesiva de queratina. También necesitaremos utilizar emolientes y humectantes para suavizar la piel.

Si sospechas que tu peludo pueda estar padeciendo ictiosis canina, es importante que acudas con él al veterinario. Llama al 932 460 805 y pide una cita con Hospital Veterinario Glòries, nuestros profesionales estarán encantados de atenderos.

Hernia diafragmática en gatos: causas, síntomas y tratamiento

El diafragma en los gatos funciona de la misma manera que el diafragma humano. Es una capa de músculo abdominal que se contrae para hacer que los pulmones se expandan. Hacerlo ayuda con la respiración a medida que los pulmones inhalan y exhalan aire. El diafragma de un gato es susceptible a las mismas patologías y traumas, aunque una hernia diafragmática es más común en gatos que en humanos. Los gatos afectados presentarán síntomas que pueden variar en severidad, pero es posible que pueda causar una compresión en los pulmones y el corazón que puede ser muy peligrosa.

En las próximas líneas, revelamos más sobre la hernia diafragmática en gatos. Analizamos las causas, los síntomas y el tratamiento de las hernias diafragmáticas felinas para que puedas saber qué esperar si tu gato se ve afectado por una.

¿Qué es una hernia diafragmática en gatos?

En su descripción más básica, una hernia diafragmática ocurre cuando hay un orificio o abertura anormal a través del cual escapa el contenido del abdomen del gato. Estos contenidos suelen estar en forma de tejido graso, pero pueden incluir órganos abdominales como el hígado, el bazo, el estómago o el intestino. La cantidad de escape depende del tamaño de la hernia.

El diafragma es un músculo importante para respirar. Causa presión negativa cuando se contrae, reduciendo la curvatura del diafragma y regresando al centro. Esto aumenta el volumen de la cavidad torácica y permite que los pulmones se expandan para que continúe la respiración. El diafragma está ubicado entre las cavidades torácica y abdominal , actuando como un protector entre las dos y evitando que los órganos abdominales penetren en la cavidad torácica.

Tipos de hernia diafragmática en gatos

Las hernias diafragmáticas en gatos pueden ser de dos tipos principales:

  • Hernia diafragmática traumática: después de un golpe, caída o pelea, pueden ocurrir daños internos, incluida la ruptura del diafragma. El resultado puede ser una hernia y una abertura entre las cavidades torácica y abdominal.
  • Hernia diafragmática peritoneo-pericárdica congénita: existe una abertura extensa entre la cavidad pericárdica (capa que rodea el corazón) y el peritoneo (capa que recubre las vísceras abdominales). Suele ser de origen congénito. Esto significa que los gatos nacen con esta hernia, pero muchos de ellos no presentan ningún síntoma. En casos sintomáticos, generalmente se observan anomalías hepáticas y de la vesícula biliar.

Causas de la hernia diafragmática en gatos

Generalmente, las hernias diafragmáticas en los gatitos pequeños suelen ser de origen congénito, las que aparecen después del nacimiento son de origen traumático. En los gatos, son causados ​​con mayor frecuencia por un accidente, como una caída desde una gran altura, estar en una colisión vehicular o golpear un objeto a gran velocidad.

Debe tenerse en cuenta que el diafragma en los gatos jóvenes es una estructura fina y aún poco desarrollada. Esto significa que es más frecuente y más fácil de romper que los adultos. También es posible que el gato tenga una hernia diafragmática congénita que es pequeña y asintomática, pero que se ensancha debido a un trauma más adelante en la vida.

Síntomas de la hernia diafragmática en gatos

Los gatos con hernia diafragmática generalmente presentarán signos respiratorios clínicos, que van desde dificultad respiratoria leve hasta disfunción respiratoria significativa. Este último se acompañará de disnea severa (falta de respiración) y lesiones. Estos pueden causar disfunción de la pared torácica, presencia de aire, líquido o vísceras en el espacio pleural, edema pulmonar, disfunción cardiovascular y shock.

Los gatos suelen presentar respiración costal (respiración con los pulmones), lo que hace que el pecho se expanda más de lo habitual y puede mostrar distensión del vientre. Poco más del 10% de los gatos tienen arritmias cardíacas. Otros signos clínicos incluyen:

  • Ruidos de gorgoteo torácico.
  • Sonido cardiorrespiratorio reducido.
  • Vómitos.
  • Anorexia.
  • Regurgitación.
  • Disfagia.
  • Ictericia.

Diagnóstico de hernia diafragmática felina

El diagnóstico se logra mediante una radiografía de tórax para visualizar los órganos herniados en la cavidad torácica y evaluar la gravedad de la hernia. La ecografía se utilizará en algunos casos para diferenciar los órganos abdominales y la auscultación del tórax para evaluar los sonidos producidos.

Tratamiento de la hernia diafragmática en gatos

El tratamiento de las hernias diafragmáticas congénitas depende de si producen síntomas. Sin embargo, si requieren tratamiento, la única opción tanto para estas como para las hernias diafragmáticas traumáticas es la cirugía reconstructiva del diafragma.

Si crees que tu gato puede estar sufriendo algún tipo de hernia diafragmática, no dudes en contactar con nosotros para que revisemos el estado de salud de tu mascota.

¿Cómo mantener un peso saludable en tu perro?

No es fácil para ninguno de nosotros mantener nuestro peso bajo control. Los dulces, chucherías y comidas copiosas de todo tipo, nos suenan bastante bien en este momento del año… ¿Verdad? Y tu perro seguro que está de acuerdo con ello.

Su mirada conmovedora es capaz de convencernos a todos. Estás a punto de darle un sabroso bocado de tu plato a tu cachorro cuando te viene a la mente lo que dijo el veterinario; las grasas en el cuerpo de tu perro podrían hacerlo enfermar.

¿Quieres saber cómo mantener a tu peludo de cuatro patas en un peso saludable? Te contamos más a continuación

Mantener el peso ideal de tu mascota

La obesidad nunca es el objetivo cuando le das a tu perro las sobras de la mesa. Aunque puede ser difícil resistirse a la mirada que recibes cuando le quita comida del plato a tu peludo amigo, muchos alimentos humanos son tóxicos y están llenos de calorías y grasas que solo los perros más activos pueden quemar. Directamente, deberías evitar darle comida de tu plato a tu perro. El exceso de peso en las mascotas puede provocar:

  • Articulaciones dolorosas.
  • Letargo.
  • Cambios en el comportamiento (algunos perros se vuelven más agresivos, por ejemplo)

Dale una vida saludable a tu mascota

El nivel de actividad de un perro disminuye en la última mitad de su vida. Por eso, una caminata diaria puede ser excelente para la salud de tu mascota, manteniendo los músculos tonificados. Los juegos, como ir a buscar la pelota, pueden ayudarlo también a mantenerlo saludable por más tiempo. Las calorías extra afectarán el estado de ánimo, el nivel de interés sobre su entorno y la salud física en general de tu perro.

Los perros con sobrepeso son más susceptibles a problemas de salud como:

  • Artritis.
  • Hipertensión.
  • Problemas respiratorios.
  • Estrés en su corazón.
  • Mayor sensibilidad al calor.
  • Pancreatitis.
  • Diabetes.
  • Enfermedad del hígado.

El aumento de peso relacionado con la edad

A veces, incluso teniendo cuidado con lo que le das de comer a tu perro, este puede seguir aumentando de peso. A medida que las mascotas envejecen, sus necesidades nutricionales cambian. Si tu perro tiene siete años o más, habla con tu veterinario sobre cómo cambiar su comida para asegurarle las calorías y los nutrientes necesarios para mantener un peso saludable en tu perro.

El cuidado preventivo es esencial para la salud de tu mascota

Estamos encantados de recibiros a todos vosotros y vuestras mascotas para realizarles exámenes de salud anuales. Desde Hospital Veterinario Glòries os alentamos a mantener al día las visitas al veterinario y las vacunas de tu mascota. El cuidado preventivo es el primer paso para darle a tu perro una vida más larga y saludable mediante la comida y el ejercicio. 

Durante el examen físico, el veterinario buscará signos tempranos de enfermedad. Cuanto antes comience el tratamiento, mejores resultados podremos lograr.

Nos encantaría ayudarte a crear un plan de control de peso saludable para tu perro. Llámanos al 932 460 805 para programar una cita o escríbenos directamente desde nuestra página web.

El prolapso rectal en perros

El prolapso rectal en los perros ocurre más comúnmente cuando un realiza demasiada presión y esfuerzo en el ano. Si tu perro sufre un prolapso rectal, es muy importante que lo lleves al veterinario lo antes posible para tratar esta afección en consecuencia.

Para obtener más información sobre las causas, los síntomas y el tratamiento del prolapso rectal en perros, siga leyendo.

Prolapso rectal en perros

Si observas que el ano de tu perro sobresale, es normal que pueda causarte alarma y preocupación. El prolapso rectal en perros, aunque no es muy común, provoca una protuberancia de tejido anorrectal. Esto significa que este tejido saldrá al exterior del cuerpo del perro a través del ano.

Esta salida se produce generalmente como resultado de un esfuerzo y/o presión considerables. Esta protuberancia generalmente ocurre en casos de estreñimiento severo, diarrea, impactación fecal, obstrucción anorrectal u obstrucción en la vejiga. Este tipo de prolapso también puede ocurrir durante el embarazo o el parto de un perro.

Existen varios tipos de prolapso, que dependen del tejido exteriorizado, entre ellos:

  • Prolapso de la mucosa: el tipo más leve de prolapso anal en perros y se limita solo al revestimiento del canal anal.
  • Prolapso completo: es más grave, donde se puede ver visiblemente el prolapso.

Prolapso rectal en perros: síntomas

Cuando se trata de un prolapso mucoso en perros, notarás un anillo en forma de rosquilla inflamado y enrojecido que sobresaldrá del ano del animal. Este tipo de prolapso anal en perros a menudo se confunde con hemorroides caninas.

En los casos de prolapso anal completo en perros, se exteriorizará una masa cilíndrica roja o rosada. Este tipo de prolapso anal canino requiere atención veterinaria inmediata y si no se trata en consecuencia, este tejido expuesto puede sufrir daños irreversibles. Si notas este prolapso, te recomendamos envolver el tejido externo en una gasa humedecida hasta que tu perro vea a un veterinario, manteniéndolo protegido de factores externos.

Prolapso rectal del perro: tratamiento

El tratamiento del prolapso anorrectal en perros dependerá del tipo de prolapso. El prolapso de la mucosa en el tratamiento del perro dependerá de la causa. La mayoría de las veces, el tratamiento incluirá ablandar las heces para que sean más fáciles de expulsar. Para obtener más información, eche un vistazo a nuestra dieta blanda para perros estreñidos.

Un veterinario será quien trate esta condición en consecuencia. No solo se podrían recetar los antibióticos más apropiados (si es necesario), sino que también podrán ofreceros una dieta adecuada y fácil de digerir para tu perro.

Prolapso rectal en perros: remedios caseros

Es importante saber que estos remedios caseros no curarán un prolapso rectal, pero pueden ayudar a aliviar los síntomas. Algunos de estos remedios caseros incluyen:

  • Ofrece a tu perro una pequeña cucharada de aceite de oliva para ayudar en la evacuación de las heces.
  • Asegúrate de que tu perro beba suficiente agua.
  • Ofrécele comida húmeda.

Sin embargo, todos estos remedios solo deben realizarse bajo la supervisión de su veterinario. Un tratamiento completo del prolapso, es más complejo y puede requerir cirugía.

Prolapso rectal del perro: cirugía

El tratamiento del prolapso rectal en perros dependerá de la gravedad del prolapso. En casos más graves, requerirá cirugía. En los casos más leves, el veterinario realizará una sutura provisional formando una bolsa alrededor del ano.

En el caso de que el tejido prolapsado se encuentre necrótico (muerto) y se interrumpa la irrigación, la cirugía se volverá más compleja.Si crees que tu perro está experimentando el prolapso rectal, te recomendamos acudir al veterinario cuanto antes para que realice las pruebas y exámenes necesarios a tu compañero. ¡Llámanos y te daremos una cita lo antes posible!

Pododermatitis en gatos: ¿cómo se cura?

¿Qué es la pododermatitis en gatos? Se cree que una infección subyacente puede provocar esta respuesta inflamatoria en las almohadillas de sus patas. Todas las edades y razas de gatos pueden verse afectadas por esta afección. Tanto los machos como las hembras son susceptibles a la pododermatitis. Si sospechas que tu gato tiene pododermatitis, es importante que lo lleves a un veterinario para recibir tratamiento lo antes posible. 

Si este problema no se trata, pueden desarrollarse infecciones secundarias. El problema puede ser muy doloroso en casos avanzados, dejando al gato con patas hinchadas muy sensibles al tacto. El gato puede incluso volverse cojo si las patas se dañan demasiado. La pododermatitis a menudo se asocia con amiloidosis renal (una enfermedad renal) o estomatitis de células plasmáticas (una enfermedad de la boca).

La pododermatitis felina es una afección en la que se desarrolla una inflamación severa en las almohadillas de las patas del gato. Las cuatro almohadillas pueden verse afectadas a la vez y de hecho es raro que solo una de las patas se inflame. 

La pododermatitis ocurre cuando el sistema inmunológico se activa por error y produce en exceso linfocitos que luego se acumulan en las almohadillas de las patas del gato. Después, los anticuerpos atacan las patas sanas y provocan el desarrollo de hinchazón y dolor.

Pero veamos más detenidamente cuáles son los síntomas, causas diagnósticos y cómo se cura la pododermatitis en gatos.

Síntomas de pododermatitis en gatos

En casos muy leves, es posible que el gato no sienta ninguna molestia. Los signos de pododermatitis felina pueden manifestarse junto con signos relacionados con llagas en la boca o problemas renales. Las señales más importantes a tener en cuenta incluyen:

  • Almohadillas blandas e hinchadas.
  • Coloración violácea en la almohadilla.
  • Ulceraciones en las almohadillas.
  • Cojera.
  • Letargo.
  • Anorexia.
  • Lamido excesivo de las patas.
  • Sangrado de las patas.

Causas de la pododermatitis en los gatos

La razón exacta por la que un gato puede desarrollar pododermatitis se desconoce en gran medida. Si bien existen razones para creer que un sistema inmunológico que funciona mal juega un papel en la condición, se necesita más investigación para confirmar la causa exacta de la reacción. Todas las causas conocidas se enumeran a continuación.

  • Trastornos inmunológicos.
  • Reacción a ciertos materiales de la arena.
  • Virus de la inmunodeficiencia felina.
  • Virus de la leucemia felina (FeLV)
  • Calicivirus.
  • Peritonitis infecciosa felina (FIP) 

Diagnóstico de pododermatitis en gatos

Concierta una cita con tu veterinario para que le evalúen profesionalmente las patas a tu gato. Asegúrate de proporcionarle al veterinario el historial médico completo del gato para ayudar con el diagnóstico y explicar las posibles razones del desarrollo de la pododermatitis.

El veterinario realizará un examen físico completo del gato. Es probable que sea necesario realizar análisis de sangre completo, incluido un hemograma completo para detectar anemia y un perfil bioquímico para evaluar todos los niveles de sustancias en la sangre. En los casos de pododermatitis, aumentará tanto el número de linfocitos como los niveles de anticuerpos globulínicos. El veterinario tendrá que diferenciar la pododermatitis de otros problemas de salud que podrían estar ocasionando el malestar, como picaduras de insectos y tumores cancerosos o benignos. Para una confirmación total de la pododermatitis, es posible que sea necesario tomar una biopsia de la almohadilla inflamada y examinarla histopatológicamente para establecer si hay un aumento de las células plasmáticas. Se deben realizar pruebas de detección de virus como FIV y FeLV.

¿Cómo curar la pododermatitis en gatos?

Si el caso de pododermatitis en el gato es muy leve, primero se pueden buscar tratamientos menos agresivos. Si se ha desarrollado algún problema de salud secundario, es posible que también necesite tratamiento adicional. Normalmente, la pododermatitis se trata de la siguiente manera:

  • Antibióticos 

Se ha descubierto que la administración oral de ciertos antibióticos es eficaz en el tratamiento de algunos gatos que padecen pododermatitis. La doxiciclina es un antibiótico que tiene propiedades que parecen regular el sistema inmunológico. Son muchos los gatos con pododermatitis que experimentarán una mejoría cuando se sometan a un tratamiento prolongado con antibióticos. 

  • Esteroides 

Una prescripción de esteroides puede ser útil para tratar los trastornos inmunitarios subyacentes. La administración oral de prednisona o glucocorticoide a diario puede ser eficaz. Las inyecciones de acetato de metilprednisolona pueden ser una alternativa más duradera.

  • Extirpación quirúrgica 

En casos avanzados de pododermatitis donde se han formado ulceraciones, puede ser necesaria la extirpación quirúrgica de las ulceraciones. Se requiere anestesia general para este procedimiento.

Recuperación de la pododermatitis en gatos

Si tu gato se ha sometido a una cirugía por pododermatitis, deberás seguir todas las instrucciones de cuidado proporcionadas por el veterinario. Puede ser necesaria una atención especial para mantener limpias las patas afectadas durante todo el proceso de curación. Es posible que sea necesario limitar la actividad durante este tiempo. Controla la incisión diariamente para asegurarte de que no se hayan desarrollado signos de infección. Independientemente de si se ha realizado una cirugía o no, mantén la caja de arena de tu gato siempre limpia. Esto evitará muchas infecciones.

Administra todos los medicamentos según lo prescrito. Se necesitarán citas de seguimiento regulares para evaluar si la afección se está curando y posiblemente ajustar las dosis si los efectos secundarios adversos de los medicamentos han comenzado a manifestarse.

Los tratamientos tópicos, como la aplicación de humectantes, pueden ayudar a aliviar el dolor mientras se aborda el problema subyacente. Es importante mencionar también que la recuperación espontánea de la pododermatitis es posible en algunos casos. El problema suele ser manejable y los gatos afectados pueden seguir viviendo una vida normal. Pero, si al gato se le ha diagnosticado un virus felino, el pronóstico puede empeorar. No descuides la salud de tu gato y presta atención a cada anomalía que detectes en él.

Encefalopatía hepática: principales síntomas y tratamiento

La encefalopatía hepática en perros consiste en una acumulación de toxinas en la sangre que deberían haber sido metabolizadas por el hígado y eliminadas por el riñón. El principal problema es el aumento de los niveles de amoníaco. Esto produce urea y otras toxinas que se metabolizan incorrectamente. Esta acumulación de toxinas en la sangre llega al sistema nervioso central, afectando neuronas y neurotransmisores y provocando síntomas neurológicos. Generalmente se debe a un problema hepático que impide un metabolismo adecuado, aunque también puede ocurrir como resultado de una comunicación vascular inadecuada o una deficiencia enzimática en el ciclo de la urea.

Continúa leyendo este artículo para conseguir más información sobre la encefalopatía hepática en perros. Analizaremos específicamente las causas, los síntomas y el tratamiento para que puedas saber qué hacer si tu perro llega a tener esta enfermedad.

¿Qué es la encefalopatía hepática?

Si una enfermedad es hepática, significa que está relacionada con el hígado. Sin embargo, la encefalopatía es una condición que causa daño al cerebro. Los dos están relacionados porque es un trastorno metabólico del hígado del perro que resulta en la acumulación de toxinas en la sangre. Cuando estas toxinas llegan al sistema nervioso central, viajan al cerebro y desencadenan signos de problemas neurológicos.

Dado que el hígado es un órgano vital, su eficacia afecta la salud de todo el organismo. Se encarga de limpiar y desintoxicar la sangre del perro de los desechos producidos durante el metabolismo de las células. Específicamente, el ciclo de la urea tiene lugar en las mitocondrias de las células del hígado. Durante este ciclo, el exceso de amoníaco se convierte en aminoácidos útiles y urea, la última de los cuales se convierte en orina en los riñones.

Por esta razón, cuando el hígado falla por cualquier motivo, su función desintoxicante se ve afectada. Los compuestos de desecho y las toxinas se acumulan en la sangre que de otro modo deberían haberse eliminado. Como no se eliminan, terminan en el cerebro: dañan las células y provocan cambios en los neurotransmisores.

Causas de la encefalopatía hepática en perros

En los perros, la enfermedad engloba causas derivadas de anomalías vasculares, deficiencias enzimáticas en el ciclo de la urea o daño hepático. Entre ellas podemos encontrar:

  • Cirrosis hepática.
  • Enfermedad hepatobiliar.
  • Envenenamiento, medicamentos o infecciones que causan insuficiencia hepática.
  • Derivación portosistémica intra o extrahepática.
  • Hepatitis crónica.
  • Deficiencia de la enzima arginosuccinato sintetasa.

Síntomas de la encefalopatía hepática

La encefalopatía hepática en perros se puede dividir en cuatro etapas. La etapa en la que se encuentra un perro está determinada por la gravedad de la enfermedad:

  1. Al inicio del problema, el perro estará desorientado, perderá el apetito, se volverá irritable y puede estar torpe.
  2. A medida que el cuadro clínico empeora, el perro notará presión en la cabeza. Esto lo notarás por el acto compulsivo de presionar su cabeza contra una superficie dura como la pared. También pueden caminar en círculos, desarrollar ataxia, letargo e incluso quedarse ciegos.
  3. Cuando la condición es más grave, el perro estará confundido. Podremos ver estupor, descoordinación, inactividad, sialorrea, convulsiones e incluso agresión.
  4. En ocasiones, la acumulación de toxinas causa tanto daño que el perro cae en coma y ocurre la muerte.

También hay otros signos no neurológicos de encefalopatía hepática en perros, que incluyen pérdida de peso, poliuria-polidipsia, vómitos, diarrea y ascitis

Diagnóstico de encefalopatía hepática canina

El diagnóstico debe basarse en la sintomatología del animal, la anamnesis (historia clínica) y determinadas pruebas para confirmarlo:

  • CBC (recuento hematológico completo): mostrará anemia no regenerativa de leve a moderada.
  • Química sanguínea: se pueden observar cambios como hipoalbuminemia, disminución de urea, aumento de amoníaco, aumento de AST, ALT y fosfatasa alcalina, y aumento de bilirrubina si la insuficiencia hepática es muy grave. Algunos perros pueden tener hipoglucemia e hipercolesterolemia en ayunas.
  • Análisis de orina: la orina puede estar diluida y tener cristales de biurato de amonio.

Tratamiento de la encefalopatía hepática en perros

Cuando se diagnostica encefalopatía hepática, hay que actuar con rapidez. Muchos perros deberán permanecer en el centro veterinario en el que se les atienda, donde se les administrará fluidoterapia y oxígeno. Una vez desintoxicado, se debe tratar la enfermedad que ha provocado la encefalopatía hepática para que el organismo se recupere y no vuelva a ocurrir.

Los tratamientos van desde la medicación hasta las intervenciones quirúrgicas, especialmente en la derivación portosistémica. Cuando el perro tiene un hígado afectado, se debe reducir la ingesta de proteínas para reducir el estrés en la función hepática.

Si tu perro sufre de encefalopatía hepática, podemos ayudarte. Pide una cita llamando al 932 460 805 o escríbenos por el formulario de contacto de la web para que podamos atender a tu mascota lo antes posible.

Motivos por los que tu cachorro vomita y no quiere comer

Cuando vemos que nuestro cachorro vomita y no come, es particularmente preocupante. Estos pueden ser síntomas de diversas enfermedades y problemas de salud que pueden dañar más a los cachorros que a los perros adultos, precisamente porque aún no están completamente desarrollados y cuentan con menos defensas. Veamos los posibles motivos que pueden estar causando esta situación en tu cachorro, pero antes de nada, hablemos de la prevención.

Prevención de problemas de salud en cachorros

Dado que los cachorros tienen un sistema inmunológico subdesarrollado, es importante que hagamos todo lo posible para protegerlos de los problemas de salud. Por esta razón, una vez que adoptemos un cachorro en nuestro hogar, debemos seguir estas pautas:

  • Desparasitación: tanto para parásitos internos como externos. Sigue las recomendaciones de tu veterinario de confianza, ya que existen diferentes parásitos que afectan más a los animales según el lugar del mundo en el que estés. Necesitaremos evitar que el cachorro esté en contacto con otros perros, ya que los casos asintomáticos en perros adultos pueden ser muy perjudiciales para los cachorros.
  • Vacunación: respetando siempre el calendario de vacunación marcado por nuestro veterinario para que sean eficaces. Las vacunas protegen a los perros de enfermedades infecciosas potencialmente mortales.
  • Dieta: preferentemente pienso específico para cachorros, ya que es el que se va a adaptar a sus necesidades de crecimiento.
  • Entorno seguro: los cachorros son curiosos por naturaleza, lo que les facilita el acceso a sustancias u objetos peligrosos.
  • Destete: no interrumpas el proceso de destete ni los separes prematuramente de su madre. Esto puede tener efectos muy graves tanto en su bienestar físico como mental.

Si siguiendo estas pautas vemos que nuestro cachorro vomita y no come, debemos buscar asistencia veterinaria. Dado que el tratamiento oportuno es especialmente importante para los cachorros, podrán hacer un diagnóstico y comenzar dicho tratamiento según sea necesario.

Razones por las que un cachorro vomita y no come

Hay algunas razones por las que los cachorros vomitan y que no tienen consecuencias graves. Por ejemplo, si se sobreexcitan o hacen mucho ejercicio después de comer, pueden vomitar, pero se recuperarán poco después.

Debemos fijarnos en el estado del vómito para ayudar al veterinario a realizar su diagnóstico. Por esta razón, debemos estar atentos a lo siguiente:

  • Parásitos: podemos observar gusanos en el vómito o en las heces, que generalmente se asemejan a espaguetis blancos. Indican una fuerte infestación parasitaria. Las larvas que parecen granos de arroz blanco también sugieren parásitos.
  • Comida: la cantidad de comida en el vómito puede ayudar a indicar el problema.
  • Sangre: puede ser fresca, digerida (de color marrón oscuro), coágulos, etc.
  • Cuerpos extraños: pedazos o incluso un objeto ingerido entero, como una piedra, un juguete o una pelota.

Además de los vómitos y la anorexia (falta de apetito), podemos observar otros síntomas en nuestro cachorro como diarrea, fiebre, letargo, apatía, etc. Los síntomas dependerán de la causa subyacente responsable de los síntomas.

Cachorro vomitando debido a parásitos

La anorexia como síntoma puede acompañar a varios problemas de salud. Cuando se acompaña de vómitos, es posible que el problema se deba a parásitos intestinales. Necesitamos llevar al cachorro a un veterinario y no tratar de desparasitarlo nosotros mismos. La razón de esto es que el parásito debe identificarse después de tomar una muestra y observarla en un laboratorio.

El tratamiento será específico del parásito y existen diferentes agentes antiparasitarios que pueden ser eficaces. Aunque es raro que las infestaciones causen graves repercusiones en la salud de los perros adultos, los cachorros son mucho más vulnerables, especialmente si tienen que lidiar con problemas secundarios. Es por ello que volvemos a recalcar la importancia de la desparasitación, siguiendo las pautas recomendadas por el veterinario.

El cachorro vomita y deja de comer debido a una enfermedad infecciosa

Algunas dolencias muy graves pueden provocar que un cachorro vomite y no coma, especialmente si se acompaña de otros síntomas como diarrea y letargo. El parvovirus es un virus común entre los cachorros que es potencialmente mortal.

No existe cura para el parvovirus en los perros (también conocido como moquillo canino), por lo que el tratamiento es de apoyo e implica el manejo de los síntomas. El cachorro puede necesitar terapia de fluidos inicialmente para recuperar su fuerza y ​​contrarrestar la deshidratación. Es posible que sea necesario administrar antibióticos si hay alguna infección secundaria y el veterinario puede recetar antieméticos (para detener los vómitos), medicamentos de protección gástrica, vitamina B12 y / o analgésicos para el dolor.

Gastroenteritis que causa vómitos en cachorros.

Al igual que los humanos, los perros también pueden sufrir inflamación del tracto gastrointestinal. En estos casos veremos que nuestro cachorro no come y vomita. También pueden tener diarrea e incluso fiebre. Estos procesos suelen resolverse por sí solos en 24-48 horas, aunque se pueden prescribir protectores antivómitos o gástricos. Solo en los casos más graves, cuando la pérdida de líquidos es profusa, será necesario administrar suero intravenoso, subcutáneo u oral.

Las causas de las inflamaciones gastrointestinales pueden ser variadas, pero puede deberse a la ingestión de algo tóxico. Esto puede ser algo tan suave como comida en mal estado, pero el cachorro más débil será más susceptible a sus efectos negativos. La ingestión de productos de higiene u otras sustancias tóxicas también puede ser la causa. Los síntomas pueden transmitirse por sí solos, pero se recomienda hablar con un veterinario en caso de que el problema sea más grave.

Los vómitos, la diarrea y la anorexia también pueden ser causados ​​por una alergia alimentaria a algún componente de su dieta. Si la afección se prolonga en el tiempo, puede llevar a una pérdida de peso considerable, lo que será una señal de alarma para que acudamos al veterinario. Descartarán las posibles causas para encontrar el diagnóstico. El tratamiento consistirá en cambiar el pienso por uno hipoalergénico específico para perros con alergias. Generalmente, se basan en una composición sin las proteínas habituales (como el pollo), sustituidas por salmón o ciervo, por ejemplo.

El cachorro vomita debido a un cuerpo extraño

Finalmente, los cachorros son animales curiosos que aún están aprendiendo sobre su entorno. Esto puede llevar no solo a la ingestión de productos tóxicos, sino también a objetos extraños que pueden atascarse en su garganta u otra parte de su tracto gastrointestinal. Dado que el objeto está atascado, el cachorro puede vomitar comida después de comer, ya que no puede pasar.

Es importante que no intentemos quitar el objeto nosotros mismos a menos que sea claramente visible. La razón de esto es porque podríamos causar más daño al sacarlo que lo que está causando al permanecer adentro. Si el objeto tiene bordes afilados, podemos cortar sus membranas mucosas y el cachorro podría tener una hemorragia interna. Lo mejor es llevarlos a un veterinario, ya que podrán examinarlos y hacerles una radiografía si es necesario. En algunos casos, es posible que se requiera una intervención quirúrgica para retirar el objeto sin causar daño.

El ojo de cereza en perros

El ojo de cereza puede afectar a cualquier perro, pero algunos tienen más probabilidades que otros de desarrollarlo. Esta afección puede aparecer en solo uno o ambos ojos de un perro y es útil para el dueño de un perro saber qué razas pueden estar predispuestas a ella y cómo se reconoce.

¿Qué es el ojo de cereza en perros?

Muchos animales, incluidos los perros, cuentan con un “tercer párpado”, técnicamente llamado membrana nictitante. Esta membrana no solo sirve como una capa protectora adicional para el ojo de tu perro, sino que también contiene una glándula lagrimal vital en la producción de lágrimas. Los ligamentos mantienen la glándula lagrimal adherida de forma segura debajo del párpado, pero cuando esos ligamentos se rompen, la glándula puede prolapsarse o salirse. Cuando esto suceda, parecerá que tu perro tiene una pequeña cereza en la esquina interna del ojo. Esta condición, como habrás deducido, se llama “ojo de cereza”. El ojo de cereza puede ser transitorio, lo que significa que va y viene, o constante. También puede estar en uno o ambos ojos, aunque poco menos de la mitad de los perros con un ojo de cereza en un ojo desarrollará en el otro ojo.

Síntomas del ojo de cereza en perros

  • Bulto rosado en el rabillo del ojo.
  • Manosear o frotar el ojo.
  • Incapaz de cerrar los ojos.

Un perro con ojo de cereza tendrá un bulto rosado o rojo que parece salir por la esquina interna del ojo. Este bulto no sangrará y no es doloroso, pero suele ser bastante obvio para el propietario. A veces, el bulto aparecerá y desaparecerá, pero otras veces el ojo de cereza estará fuera de forma permanente hasta que se reciba atención veterinaria. Sin embargo, aparte de este evidente bulto rosado en el ojo, otros problemas y síntomas que tu veterinario puede ver en un perro con ojo de cereza incluyen ojo seco, úlceras corneales, irritación e inflamación de la córnea. Estas condiciones harán que el perro se frote los ojos.

El ojo seco se desarrolla debido a la falta de producción de lágrimas y dado que el tercer párpado es responsable de producir lágrimas, si está inflamado y no proporciona suficientes lágrimas, el ojo no se lubricará adecuadamente. Esto también puede causar irritación, inflamación e incluso úlceras en el ojo, especialmente si el perro lo frota contra el suelo. Si un ojo de cereza es lo suficientemente grande, también puede dificultar o imposibilitar que el perro cierre los ojos por completo. Esto también puede ser un factor que contribuya al ojo seco si este se mantiene parcialmente abierto en todo momento.

Las causas del ojo de cereza en perros

Los profesionales no comprenden completamente qué causa que los ligamentos se rompan y provoquen que un perro desarrolle ojo de cereza, pero hay ciertas razas que son más propensas que otras. Estas razas incluyen cocker spaniel, shih tzus, beagles, pequinés, maltés, rottweilers, mastines, shar-peis, boston terriers, carlinos y bulldogs… La afección se observa con mayor frecuencia en perros de 2 años o menos, pero puede desarrollarse a cualquier edad.

Tratamiento de los ojos de cereza en perros

Hay algunos remedios caseros que puede probar para que la glándula lagrimal vuelva a estar por debajo del párpado de su perro temporalmente. Por lo general, estos involucran compresas tibias y masajes suaves. Desafortunadamente, incluso si esto mantiene la glándula lagrimal fuera durante semanas o meses, la única terapia curativa es quirúrgica.

Desafortunadamente, la cirugía solo se puede realizar si la glándula lagrimal está prolapsada activamente. Si el ojo de cereza de tu perro es transitorio, tu veterinario puede optar por esperar hasta que salga de manera más obvia.

Por otro lado, se pueden recetar varios medicamentos, tanto orales como oculares, para ayudar a controlar el dolor y la inflamación.

Prevenir el ojo de cereza en perros

Dado que no se conoce muy bien qué causa la rotura de los ligamentos que sujetan la membrana nictitante de los perros, tampoco se sabe cómo prevenirlo. Sin embargo, la mayor incidencia en ciertas razas sugiere un componente genético. Si estás buscando adoptar un cachorro que sea una raza susceptible a los ojos de cereza, es bueno tener en cuenta toda esta información. 

Si crees que tu perro sufre esta enfermedad puedes pedir una cita con nosotros para que examinemos a tu compañero de cuatro patas.

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