Category: Adiestramiento

5 juegos que puedes hacerle a tu perro dentro de casa

Pasar mucho tiempo en casa, por el motivo que sea, puede ser un fastidio tanto para ti como para tu perro. Pero pasar tiempo dentro del hogar no significa que no puedas estimular y entretener a tu mascota: existen infinidad de opciones para alentarle física y mentalmente. Por lo tanto, la próxima vez que busques cómo entretener a tu perro y a la vez reforzar vuestro vínculo, puedes probar algunos de los juegos y actividades que te proponemos a continuación.

Buscar el premio

Enseñar a tu perro a descubrir premios usando solo su nariz es un gran juego para el cuerpo y la mente. Si bien todos los perros tienen un gran sentido del olfato, a veces hay que recordarles que lo usen, y este ejercicio puede entusiasmar a tu perro para resolver el problema del premio oculto. Coloca unas cuantas cajas o recipientes opacos boca abajo uno al lado del otro y, sin que tu perro lo vea, esconde debajo un premio, un juguete favorito, un hueso… lo que sea que creas que tu compañero pueda desear. A continuación, anima a tu perro a oler las cajas. Si se detiene en la que tiene el premio, levanta la caja y felicítalo con entusiasmo por su descubrimiento. Por supuesto déjale comer la golosina, buscar el juguete o disfrutar de cualquier premio que encuentre bajo la caja. Si lo vas repitiendo a lo largo de tiempo tu perro sabrá anticiparse y se emocionará por jugar a este juego.

El escondite

Si tu perro conoce el comando “busca” o un término similar que signifique ir a buscar algo escondido, entonces el escondite es un gran juego de interior para divertirse. Para jugar, simplemente muéstrale a tu perro qué es lo que vas a esconder, de nuevo puede ser su juguete favorito, ¡o incluso una persona!, y luego ponlo en un lugar donde no pueda verlo.

Esconde el artículo, luego ve a buscar a tu perro y dile que lo busque. Dale pistas si necesita ayuda, como “¡muy bien!” cuando se acerque o “¡nooo!” cuando se aleje más. Da pistas si es necesario, señalando o caminando hacia el escondite, hasta que tu perro realmente comprenda de qué se trata este juego. Cuando encuentre el objeto oculto, haz que el elogio o el premio valga tanto la pena como todo el esfuerzo que hizo para localizar ese objeto. Con el tiempo, se dará cuenta de lo que trata el juego y se volverá cada vez más rápido para buscar y encontrar.

Debajo, arriba y a través

Entrenar a tu perro para hacer trucos que requieren habilidades físicas les ayudará a ejercitar la mente y el cuerpo, lo que hace que la enseñanza de ciertos trucos sea perfecta para que gaste energías en casa por ejemplo durante un día lluvioso. Una de las habilidades que puedes enseñar a tu perro es entrenarlo para que sepa pasar por debajo, por encima o a través de mobiliario, como sillas, taburetes o aros hula hoop.

Por ejemplo: coloca el taburete cerca de tu perro y mediante el uso de premios, enséñale a pasar a través de las patas a la vez que dices un comando como “cruza”, después haz lo mismo para enseñarle “arriba” y “abajo”. 

Una vez que sepa cómo hacerlo, puedes pedirle que haga combinaciones antes de que gane su recompensa. Con el paso del tiempo y las repeticiones, no necesitarás el premio para incitarle a hacerlo, ya que sabrá relacionar tu comando con la acción que debe realizar. Si tu perro ya conoce estos comandos será mucho más fácil y rápido llevar a cabo este entretenido ejercicio

Correr por una escalera

Si tienes una escalera, conviértela en un juego para subirla y quemar algo de energía con tu mascota. Para obtener el máximo de este juego con el menor riesgo para las articulaciones de tu perro, comienza al pie de las escaleras. Coloca a tu perro sentado y lanza un juguete o pelota a la planta superior. Si lo deseas, puedes hacerlo más emocionante y trabajar a la vez el control de impulsos manteniéndolo a cierta distancia de las escaleras, hasta que le des la orden para que pueda subir a buscar el objeto. Deja que tu perro suba corriendo las escaleras lo más rápido que pueda para recuperar el juguete y vuelva a bajarlas a su propio ritmo, fomentando un regreso más lento, ya que son las bajadas las que realmente son peligrosas para lesionarse. Tras unas cuantas repeticiones, tu perro estará exhausto.

Carrera de obstáculos

Establecer una carrera de obstáculos para tu perro y ayudarlo a aprender cómo sortear los obstáculos es muy divertido. Mucho trabajo, claro, pero en situaciones como un confinamiento, donde debes pasar mucho tiempo en el interior de casa, puede ser muy divertido para los dos. A continuación, te ofrecemos algunas sugerencias sobre qué utilizar:

  • Una caja de plástico resistente, taburete u otro elemento para mantener el equilibrio.
  • Una silla de cocina para saltar o correr por debajo.
  • Una caja con dos extremos abiertos por los que puede gatear.
  • Un obstáculo (una caja sería suficiente) que pueda saltar.
  • Un aro hula hoop para saltar.
  • Un frisbee o una pelota para atrapar.

Crea algunos obstáculos y guía a tu perro a través de cada uno. Asegúrate de recompensar a tu perro con muchos elogios u otras recompensas de alto valor para él cada vez que supere la carrera de obstáculos. ¡Utiliza la imaginación! Lo más importante: pasarlo bien, y adaptar el juego a la capacidad física de tu perro y los tipos de trucos con los que más disfruta, asegurándote de ofrecer muchos elogios por sus intentos de superar los obstáculos.

Cómo redirigir la agresividad de los gatos con la etología felina

La relación entre humanos y gatos viene de muy lejos. En ocasiones, estos pequeños felinos (que aunque todavía salvajes, cada vez lo son menos) crean verdaderos vínculos con “sus humanos”. Otras veces, la relación entre gato y humano no es buena y surgen problemas. El comportamiento de los gatos puede ser muy imprevisible, y cuando surgen problemas como la agresividad, es necesario saber cómo ayudarles. Es justo en ese momento en el que la etología felina aparece como solución a problemas como este. 

¿Qué es la etología felina?

Cuando hablamos de etología felina nos referimos a la ciencia que estudia el comportamiento de los gatos. Durante el ciclo de vida de un gato desde su nacimiento, este pasa por una serie de etapas a través de los cuales se desarrolla su conducta. Estas son el período neonatal, el período transicional, el período de socialización (probablemente el más importante en los aspectos conductuales) y el juvenil.

Gracias a la etología y los estudios científicos desarrollados en este campo, podemos hacernos una idea de cuál es el modo “natural” de comportarse de los gatos y cuáles son las conductas que se esperan de ellos. Los etólogos consiguen dar explicación a el por qué de su comportamiento y nos ayudan a distinguir cuándo ese comportamiento no es el adecuado, o cómo modificarlo.

La propia etología felina tiene su rama clínica. Se trata de la práctica veterinaria que estudia el comportamiento de los felinos, se encarga de diagnosticar posibles problemas de conducta y constituye un tratamiento veterinario adecuado para solucionarlos.

Redirigir la agresividad de los gatos mediante la etología

En términos generales, la agresividad en gatos se origina cuando, en situaciones determinadas, aparece un estímulo que genera en el gato miedo, malestar, sorpresa o dolor. Pero el estímulo no se encuentra accesible en ese instante, por lo que el felino decide elegir otro blanco que sí se encuentra a su alcance: puede ser otro animal, un objeto u otra persona. Los problemas vienen cuando desde ese momento, el gato desarrolla miedo hacia el blanco escogido, ya que en cualquier momento puede producirse otro ataque.

Por eso, cuando el blanco escogido por el gato es otra persona o animal doméstico del hogar, se crean grandes tensiones y preocupación por parte de la familia, que no sabe cómo gestionar la situación. 

Los estímulos que suelen motivar este tipo de conductas en los gatos son:

  • Las personas desconocidas en la unidad doméstica.
  • La convivencia con otros gatos en el hogar.
  • Cambios de vivienda.
  • Fuertes ruidos.
  • Problemas médicos que puedan estar causándole dolor físico.

El pronóstico de la agresividad felina

Este tipo de agresividad felina es la más común, impredecible y peligrosa que pueden padecer estos animales, por lo que es importante acudir primero a tu veterinario de confianza para que pueda descartar otro tipo de problemas de salud, y después, ser derivado a un especialista etólogo de gatos.

En cualquier caso, deben ser evaluados por especialistas, ya que el tratamiento será muy distinto según la causa que motiva su comportamiento.

¿Tienes gatitos en casa? ¿Crees que alguno de ellos puede estar padeciendo un problema de agresividad? Desde el principio es importante una buena socialización con ellos, así como un buen ambiente en el hogar en el que viven. Si crees que tu gato  necesita ayuda, no dudes en acudir a un profesional.

Causas y tratamiento de la coprofagia canina

Ya sea por alteraciones en la salud, problemas de comportamiento o complicaciones alimenticias, muchos perros tienden a ingerir sus propias heces o las de otros animales. A esta conducta se le denomina coprofagia y aunque se presenta con bastante frecuencia, suele causar desconcierto entre los dueños de los animales.

A fin de conocer cuáles son las causas y qué solución se puede emplear para corregir este comportamiento en lo perros, hemos preparado la siguiente nota.

 ¿Por qué algunos perros comen heces?

En la literatura veterinaria, la coprofagia canina es el nombre científico de este comportamiento y está definida como la ingestión voluntaria de heces por parte del perro, debido, generalmente, a alteraciones conductuales o trastornos en el comportamiento del animal, aunque en ciertos casos puede considerarse como una conducta normal de nuestra mascota. 

Son diversas las causas por las que un perro llega a ingerir sus propias heces o las de otros animales. En algunos casos, los perros empiezan a consumir estos excrementos debido a que su propio organismo los impulsa corregir de manera natural alguna alteración generada en su proceso digestivo. 

Algunos veterinarios opinan que la coprofagia tiende a ser más frecuente en aquellos perros que son alimentados con croquetas comerciales las cuales, al ser biológicamente inapropiadas, pueden llegar a crear una deficiencia crónica de enzimas digestivas. Así, los perros que tienen esta deficiencia, ingieren heces de animales cuyas deposiciones son una buena fuente de enzimas digestivas.

Pero la coprofagia canina también se puede deber a otras causas naturales.

¿Cuáles son las causas de la coprofagia canina?

En principio, durante las primeras semanas de vida de un perro, la madre ingiere las heces de sus cachorros en  el momento de realizarles la estimulación ano-genital con el fin de que logren hacer sus necesidades. Esta práctica también es común ya que le permite mantener el espacio limpio.  

Ahora bien, existen algunas causas clínicas que pueden generar un problema de coprofagia canina, aunque estas no suelen representar la mayor parte de los casos que se presentan. 

Entre las causas médicas que pueden producir coprofagia canina, podemos mencionar problemas pancreáticos, déficit nutricional o síndrome de malabsorción, entre otras. Algunas patologías como la diabetes mellitus, parasitosis o la enfermedad de Cushing, también pueden generar este problema. 

Además, la mala alimentación también puede causar coprofagia canina; de esa forma, si la dieta establecida para el animal no cubre con sus requerimientos de nutrición determinados por los profesionales, el perro buscará suplir esta carencia consumiendo sus propios excrementos. 

Alteraciones en el comportamiento del perro

Algunos de los casos de coprofagia canina pueden deberse a causas conductuales. Por ejemplo, en ciertas ocasiones, los perros comen sus propias heces o las de otros animales como una manera de explorar y descubrir su entorno. 

También, puede darse el caso en el que un perro imite la conducta de otro al que observa comiendo heces. Muchas veces, un perro muestra sumisión hacia otro consumiendo sus heces; esta situación se presenta a menudo cuando en casa hay más de un perro.   

Cuando un perro es dejado de lado y no recibe la atención de su dueño, suele consumir sus propias heces como una forma de llamar la atención o, simplemente, a modo de diversión por falta de estimulación sensorial.  

Ciertas conductas compulsivas por parte del animal como consecuencia de estar padeciendo situaciones de ansiedad y estrés también pueden provocar problemas de coprofagia canina.

Otras condiciones como el hacinamiento o la falta de limpieza también pueden desencadenar este comportamiento en la mascota.  

De acuerdo con los especialistas, la coprofagia canina también puede deberse a que, sencillamente, el perro encontró como agradable el consumir las deposiciones de otras especies, sin que haya manifestado problemas de salud ni trastorno conductual alguno. 

¿Cómo corregir la coprofagia canina?

En base a las causas que hayan podido desencadenar este comportamiento en el perro, es posible determinar la solución ideal para este problema. Así, de tratarse de alguna alteración en su salud, el veterinario establecerá el tratamiento adecuado para curar la enfermedad o patología directamente. 

Si, por el contrario, la coprofagia canina se debe a un problema conductual, existen algunas recomendaciones que pueden ayudar a corregir este comportamiento en el animal:

  • Extremar las medidas de limpieza en el área en donde habita el perro. Mantener limpio el ambiente ayudará a disminuir la probabilidad de consumo de las heces por parte de la mascota. 
  • La colocación de un bozal en el hocico del perro puede ser un buen remedio para evitar este problema, en especial si el animal está acostumbrado a comer las heces estando solo en casa o cuando se le saca a pasear. 
  • Ofrecerle al perro algún juguete que lo distraiga es una excelente práctica para mantenerlo entretenido, acaparando toda su atención. 
  • El castigo puede ser considerado una mala práctica para corregir el problema ya que, por el contrario, puede inducir al perro a consumir sus propias heces por considerar que debe eliminar la prueba de que actuó mal. 
  • En contrapartida, premiarlo cuando defeca podría servir para incitarlo a buscar su premio y distraerlo de lo que acaba de hacer, haciendo que se olvide de consumir sus propias deposiciones. 
  • Muchos veterinarios recomiendan agregar en la dieta del animal algunas preparados que alteran el olor y sabor de los excrementos, convirtiéndolos en repulsivos para el perro.   

 La coprofagia canina puede representar un serio problema de salud para el perro; las deposiciones consumidas pueden estar contaminadas con bacterias, hongos o parásitos. El animal puede enfrentarse a infecciones intestinales u otro tipo de patologías de mayor o menor gravedad. 

Corregir la conducta de nuestra mascota puede convertirse en toda una odisea y el éxito va a depender de la personalidad que tenga el animal. Para mejores resultados, es conveniente consultar con el veterinario acerca de la mejor manera de modificar el comportamiento del perro.

¿Cómo evitar que mi cachorro destruya todo?

Tener un cachorro en casa puede ser una gran experiencia para todos los miembros del hogar. El compartir y criar a tu propio perrito desde el nacimiento es una aventura para toda la familia; de hecho, los expertos recomiendan que las personas tengan un perro por lo menos una vez en la vida

Pero, como toda aventura, tiene sus riesgos. Y es que los cachorritos, al igual que los bebés, pueden resultar difíciles de criar y suelen requerir cuidados constantes. 

Una de las situaciones con las que hay que lidiar es con su afán de morder y destrozar todo a su alrededor; a los cachorros les gusta romper ropa, zapatos, papel y hasta muebles, mientras están en su etapa de crecimiento. 

Esto puede representar un riesgo para la familia y hasta para el propio animal, por lo que es una conducta que se debe erradicar. Para ello, te vamos a dar algunas pautas muy valiosas. 

¿Por qué los cachorros destruyen todo?

El deseo de morder, rasgar o destruir de los cachorros, suele estar relacionado con la salida de los dientes. Esta conducta suele darse entre los tres y los seis meses de edad, cuando se están desarrollando los dientes permanentes del cachorro y las encías suelen inflamarse. 

El malestar de las encías los lleva a buscar objetos para morder y aliviar el picor o dolor.  

Sin embargo, dependiendo de la raza, esta conducta puede ser más preponderante. Los cachorros de razas como golden retriever, poodle, labrador o cocker spaniel, tienden a ser muy juguetones, por lo que la conducta de morder y destrozar es más frecuente. 

Riesgos de los cachorros desastrosos

Aunque sabemos que nuestro cachorro puede generar destrozos ello no significa que se trate de algo que debamos permitir. El hecho que el cachorro ande mordiendo diferentes cosas y masticando distintos materiales, puede representar un riesgo para su salud. 

Recuerda que no lo hace por hambre o por el deseo de consumir el producto sino, más bien, para rascarse las encías o jugar. Sin embargo, en el intento puede terminar consumiendo algún trozo del material. 

Cualquier objeto dentro de su organismo puede ahogar, perforar o hasta intoxicar al pequeño animal, por lo que resulta necesario educar al perro para que, desde pequeño, pierda la costumbre de morder todo. 

Consejos para enseñar al cachorro a no realizar destrozos

La mejor manera de alejar al cachorro de tus zapatos, muebles o hasta del control remoto, es comprarle juguetes adecuados para su edad. Los mejores son aquellos que hacen ruidos, ya que les resultan más entretenidos. 

No hay nada que relaje más a un cachorro que un hueso. Existe una amplia variedad de huesos sintéticos en el mercado que son seguros para las encías, les permiten rascarse y no son peligrosos. 

También puedes optar por un hueso natural, pero no debe ser en ningún caso uno de pollo porque se astillan y son un riesgo para su salud. 

Tu cachorro puede entender cuándo lo que está haciendo no es bien recibido. Así, lo mejor es que estés atento a su comportamiento y seas firme cuando el cachorro esté haciendo algo inapropiado. 

Un claro y rotundo NO en el momento apropiado es una excelente manera de extinguir la conducta. 

Como lo hemos comentado, muy aparte del problema de las encías, el perro también busca morder como una forma de divertirse. Por ello, es fundamental sacar al cachorro a pasear por lo menos dos veces al día

Llévalo a espacios abiertos, aunque seguros, que le permitan correr y distenderse lo suficiente para que queme energías. 

Si después de los juguetes, paseos y regaños el cachorro continúa haciendo destrozos, es necesario considerar otras causas. La ansiedad canina es un trastorno del comportamiento de los perros que, de no ser atendida, puede afectar el desarrollo del cachorro. 

Hablalo con tu veterinario y estudiar las diferentes causas que pueden estar influyendo.

La disfunción cognitiva en las mascotas

Uno de los errores más comunes entre quienes tienen animales en casa es pensar que algunos cambios en el comportamiento o en el estado físico de sus mascotas se deben al paso de los años y que no hay nada que se pueda hacer al respecto. Lo cierto es que existen ciertas patologías que pueden manifestarse en el animal y ser confundidas como síntomas de vejez. Una de estas patologías es el síndrome de disfunción cognitiva, una enfermedad progresiva, similar al Alzheimer en las personas, que es preciso conocer para tomar las medidas necesarias que mejoren la condición de la mascota.

¿Qué es el síndrome de disfunción cognitiva?

Cuando hablamos del síndrome de disfunción cognitiva nos estamos refiriendo a un estado de demencia que se presenta en los animales de compañía, en el que se compromete el proceso cognitivo y que se manifiesta con cambios en la conducta, alteraciones motoras y problemas en su salud.  

El síndrome de disfunción cognitiva impacta de manera directa sobre el comportamiento de la mascota, pudiendo manifestarse agresivo e irritable debido a la sensación de incomodidad por la disminución de la movilidad como causa de un proceso degenerativo de las articulaciones del cuerpo.

Este problema se presenta en algunos animales cuando se encuentran en edad avanzada y es consecuencia de la degeneración del sistema nervioso central. Es una enfermedad progresiva y con una prevalencia muy alta, aunque muchos casos ni siquiera llegan a ser diagnosticados.

¿Cuáles son los síntomas que se presentan en las mascotas?

Son cuatro las categorías en las que están clasificados los síntomas relacionados al síndrome de disfunción cognitiva en las mascotas:

La primera categoría está referida a la desorientación que sufren las mascotas y, por lo general, es el primer síntoma que se presenta en los animales. Los propietarios identifican que la mascota se muestra confundida y que tiene problemas para reconocer su entorno y se desplaza de un lado a otro, sin una dirección específica.

Además, el animal tiende a ladrar y a mostrarse temeroso ya que no reconoce lo que está a su alrededor.  

En la segunda categoría, se manifiestan cambios en las relaciones sociales de la mascota, mostrándose hostil con otros animales, así como poco comunicativo con sus dueños. El animal disminuye la frecuencia de sus juegos, se vuelve más irritable y tiende a aislarse.

Los síntomas que forman parte de la tercera categoría están relacionados con alteraciones en el ciclo del sueño ya que la mascota disminuye considerablemente sus horas de descanso por las noches, dedicándose a dormir gran parte del día. Estos cambios suelen pasar desapercibidos por los dueños.

Otros síntomas relacionados con el síndrome de disfunción cognitiva y que están agrupados en la cuarta categoría están asociados a la alteración de los procesos de aprendizaje, manifestados con la pérdida de los hábitos de defecación y micción. Las mascotas olvidan la costumbre de hacer sus deposiciones, efectuándolas en distintas partes dentro de la casa.

¿Cómo se diagnostica el síndrome de disfunción cognitiva?

El veterinario, a través de la realización de ciertas pruebas, puede determinar la condición de disfunción cognitiva en la mascota. Usualmente, el diagnóstico se efectúa por exclusión debido a que se descarta cualquier otra enfermedad que pueda estar generando los mismos síntomas. Mediante la observación y el análisis de muestras, el especialista podrá determinar si el animal en edad avanzada tiene alguna patología en especial o padece de síndrome de disfunción cognitiva.

La observación la realiza el veterinario mediante una revisión física completa y una investigación exhaustiva del historial clínico del animal. Dependiendo de los síntomas presentados, el especialista realizará pruebas complementarias que incluyan un análisis de sangre y un hemograma. Otras pruebas más específicas que incluyan ecografías y radiografías también podrán servir para descartar cualquier patología.

Muchas veces, el veterinario puede ordenar la realización de una tomografía axial computarizada o una resonancia magnética debido a que las alteraciones en el comportamiento del animal pueden deberse a problemas en el sistema nervioso central.  

Con el descarte de cualquier otra enfermedad que pueda estar generando síntomas similares, el especialista podrá diagnosticar el síndrome de disfunción cognitiva.  

¿Cuál es el tratamiento del síndrome de disfunción cognitiva?

Es importante tomar en cuenta que el síndrome de disfunción cognitiva no puede curarse ya que constituye un deterioro progresivo y gradual, por lo que el tratamiento primario está referido al alivio de los síntomas, sobre todo en los casos en los que los mismos tienen relación con algún problema específico.

Así, en los casos en los que haya que aliviar el dolor, el especialista podrá prescribir analgésicos, mientras que, para disminuir la ansiedad, podrá ordenar algún medicamento como opción terapéutica.

Al ser un proceso de deterioro progresivo, resulta fundamental iniciar el tratamiento cuanto antes, a través de la aplicación de una terapia de modificación del comportamiento en el animal, una terapia alimenticia y una terapia basada en la ingesta de fármacos.

Recomendaciones para mejorar la calidad de vida de las mascotas

La identificación temprana de esta condición es primordial para paliar los efectos en nuestras mascotas. Por ello, el dueño deberá mantenerse alerta y notar cualquier cambio que se pueda producir en la conducta del animal, en especial si está en edad avanzada. Ante las primeras sospechas, es preciso llevarlo cuanto antes al consultorio veterinario para que le realicen los análisis pertinentes.    

Una dieta especial, basada en una disminución de las calorías y el consumo de piensos ricos en antioxidantes y protectores de las membranas celulares, puede ser de gran ayuda para mejorar las condiciones del animal. Tanto el pienso como cualquier complemento alimenticio deberá ser supervisado y recomendado por el veterinario.   

Paseos de corta duración y actividades que estimulen su mente, son acciones recomendadas para mejorar la calidad de vida de las mascotas. Esto ayudará a incrementar su interés por el entorno y a aumentar las interacciones sociales.   

Por último, algunos fármacos que incrementan el flujo de sangre al cerebro han probado ser muy efectivos en el tratamiento del síndrome de disfunción cognitiva. El especialista podrá determinar cuál de ellos es el más conveniente para tu mascota.

Cómo controlar el estrés de las mascotas

Por lo general, el estrés, aquel estado de cansancio mental que suele ser provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al habitual, suele estar relacionado con los seres humanos; no obstante, nuestras mascotas también pueden sentirlo y, si no es tratado a tiempo, puede representar un problema mayor para el animal. Por ello, es importante identificar cuál es la raíz del problema y determinar las acciones a seguir para controlarlo.   

En los perros, la raza es un factor determinante al momento de establecer la razón del por qué nuestra mascota está pasando por un momento de estrés. Esto se debe a que, según su raza, los animales tienden a ser más o menos nerviosos o reaccionan de forma diferente ante algún estímulo repetido.  

El estrés en los perros también puede estar relacionado con sentimientos de ansiedad, excitación y miedo, ya que estas emociones, cuando son percibidas con frecuencia, pueden generarles hiperactividad y alteraciones en la conducta.     

Efectos del estrés en los animales

Las consecuencias de estar expuestos a situaciones de estrés constante pueden generarles problemas de salud relacionados con un desequilibrio de su sistema inmunitario, lo cual lo deja expuesto a una serie de enfermedades e infecciones. Además, pueden sufrir alteraciones en la actividad gástrica y un aumento de la frecuencia cardiaca.

Algunos de los síntomas más habituales que presentan los perros con estrés incluyen hiperactividad, jadeo, agresividad, vómitos, agitación, sed excesiva, falta de apetito, conductas obsesivas, caída del pelaje, falta de atención y diarreas. En ciertos casos puede presentar una salivación abundante y rigidez en los músculos del cuerpo.      

En los casos más extremos, el estrés les puede producir deseos de autolesión, ladrido crónico, problemas digestivos, falta de sueño y depresión.  

Pautas para reducir el estrés en las mascotas

Si has logrado identificar algunos de estos síntomas en tu mascota, existen una serie de acciones que podrás realizar para reducir su nivel de estrés y mejorar su estado de salud.   

El primer paso consiste en identificar la fuente que está causando un nivel de estrés alto. Puede que algo le esté produciendo miedo o intranquilidad y es preciso tener en claro qué es. Conocer la fuente nos servirá para saber qué medidas tomar al respecto.   

A partir de ahí, tendremos que procurar brindarle un espacio más tranquilo, en el que se pueda mantener relajado durante el día y la noche.

Los adiestradores recomiendan sacar a pasear al perro dejando que el olfato les permita explorar el terreno de forma libre. El olfato es el sentido que más han desarrollado los perros y esta práctica conseguirá estimularlos y ayudar en su relajación.   

Existe un método que puede ser útil para el control del estrés de las mascotas y es el denominado vendaje anti-ansiedad y que consiste en colocar una venda y envolver a la mascota en ciertos puntos estratégicos; esto la ayudará a recuperar su equilibrio emocional y elevar su nivel de confianza.  

En los casos que las manifestaciones sean más intensas, no dudes en llevarlo a tu hospital veterinario; el especialista podrá determinar el tratamiento más adecuado para solucionar su problema.