Category: Animales Exóticos

El íleo paralítico en los conejos

El íleo paralítico es una enfermedad digestiva común en los conejos. Conocida también como estasis gastrointestinal, se manifiesta con disminución del peristaltismo del intestino, es decir, la paralización de los movimientos intestinales.

Una de sus causas puede ser por la presencia de un objeto extraño (tela, plástico, pelo, etc.) que se ha atascado. Otra, cuando el animal deja de comer por estrés o cuando es alimentado con una dieta inadecuada, que dificulta que el proceso de digestión se efectúe correctamente.

Síntomas del íleo paralítico

Si un conejo está padeciendo de íleo paralítico lo puede manifestar de diversas maneras:

  • Reducción o pérdida de apetito.
  • Disminución en la secreción de heces.
  • Comportamiento decaído.
  • Imposibilidad para caminar.
  • Dolor al tacto abdominal.
  • Rechinar de dientes o bruxismo para expresar el dolor.
  • Fuerte respiración.

Se debe llevar al animal de urgencia al veterinario para diagnosticar con exactitud, a través de rayos X y midiendo el nivel de glucosa en la sangre, si están obstruidos los intestinos o es otra la causa de la patología.

Tratamiento del íleo paralítico en los conejos

Para mejorar la salud intestinal del conejo, el tratamiento consiste en la ingesta de analgésicos para calmar el dolor, así como la aplicación de fluidoterapia, a fin de equilibrar los volúmenes de fluidos internos.

La estimulación al tacto es una práctica que se le hace al animal y que consiste en una serie de masajes constantes para estimular el proceso de evacuación de heces.

En los casos más graves, donde la obstrucción sea persistente después de haber realizado los tratamientos recomendados por el veterinario, la intervención quirúrgica del conejo es el único tratamiento para dar fin a su dolencia.

Antibióticos como la enrofloxacina, sulfamidas y metronidazol son los más recomendados por los especialistas. Con el suministro de los mismos, se evita la propagación de bacterias secundarias al cuadro de estasis intestinal.

Esta patología favorece a la aparición de úlceras gástricas y una forma de evitarlo es suministrando protectores gástricos como ranitidina 3-5 mg/kg, sucralfato 25 mg/kg o cimetidina 5-10 mg/kg.

Si se descarta una obstrucción, es viable estimular la movilidad intestinal con fármacos como los procinéticos.

Alimentación adecuada para atacar de raíz el íleo paralítico

Es importante mantener al conejo hidratado y con una alimentación balanceada, rica en fibras esenciales, para el funcionamiento óptimo de su organismo. El heno es fundamental ya que debe significar 80% de la dieta. El resto se complementa con verduras frescas y raciones controladas de frutas siempre crudas.

Dicho alimento es muy importante ya que su carencia es causante de enfermedades como íleo paralítico o degeneración de los dientes. Constituye la fuente principal de fibras para mantener la salud de los conejos en óptimas condiciones.

En el caso de los alimentos procesados, hay que tener especial cuidado de que no se conviertan en su dieta habitual. Es decir, los alimentos para perros y gatos no son recomendados por ser altos en carbohidratos y componentes perjudiciales, como los conservantes y químicos, que afectan el equilibrio de nutrientes.

Ten en cuenta que los frutos secos, las legumbres y los cereales, la lechuga iceberg, coliflor, carne, los lácteos, y la fruta en almíbar son nocivos para su salud.

Todo lo que necesitas saber sobre los agapornis

Son conocidos como las aves inseparables o los pájaros del amor, pertenecen a una especie nativa del áfrica y su belleza ha encandilado a muchos; nos estamos refiriendo a los agapornis, un tipo de ave muy sociable que está presente en muchos hogares de nuestro país. Si quieres conocer al detalle los cuidados que debes tener en su crianza, aquí te contamos todo lo que tienes que saber sobre los agapornis.

De dónde provienen y tipos de agapornis

El agapornis es un ave que pertenece a la familia de los loros, originaria de distintas zonas del continente africano. Su nombre deriva de las palabras griegas ágape, que significa afecto y ornis, que significa ave, de ahí su apelativo de pájaro del amor. Su naturaleza sociable e inseparable hace que, en pareja, se manifiesten mucho cariño juntos, acurrucándose y arreglándose las plumas el uno al otro.

En total son 9 especies, entre las cuales, la más conocida es el agapornis roseicollis, que se caracteriza por presentar las plumas del cuerpo en color verde y la cara rojiza. Suele medir entre 15 y 17cm y no presenta anillo ocular. Otra especie muy común es el agapornis personata, que es un poco más pequeño y tiene como característica principal una cara oscura y un anillo ocular blanco.

El agapornis lilianae es uno de los más pequeños, alcanzando apenas los 13 cm de estatura; tiene la cara anaranjada y muestra anillos oculares blancos. Por su parte, el agapornis fischeri mide alrededor de 14cm y su principal diferencia es el color rojo de su pico. En general, todas las especies de agapornis muestran una cola corta y un plumaje muy colorido.   

Características de los agapornis

La característica principal de los agapornis es su facilidad para socializar tanto con los seres humanos como con otras aves y las de su propia especie. Además, suelen manifestar con facilidad su estado de ánimo, siendo relativamente sencillo identificar cuando están tranquilos, molestos, alegres o tristes.   

Su expectativa de vida es de alrededor de 12 años, aunque, dependiendo de su alimentación y de los cuidados que hayan recibido, pueden llegar a alcanzar los 14 o 15 años de edad.

Una de las preguntas más habituales es ¿cómo saber si el ave es hembra o macho?. Una forma de saberlo es por su tamaño; los agapornis machos suelen ser más pequeños que las hembras debido, principalmente, al esfuerzo que conlleva poner los huevos. Además, los huesos de la pelvis de la hembra están más separados que los del macho, mostrando un aspecto más redondeado.

También, es posible identificar diferencias en la cabeza de la hembra, que es más redondeada que la del macho; igualmente, el pico de la hembra es más prominente. En cuanto al carácter, las hembras son más territoriales y se muestran mucho más agresivas con otras aves que los machos.

¿Cómo debe ser la jaula de los agapornis?

Es muy importante saber las características que debe tener la jaula donde habitarán los agapornis. El tamaño deberá ser lo suficientemente amplio como para que el ave tenga la libertad de volar y desplazarse con tranquilidad. Las dimensiones ideales van a depender de la cantidad de aves, sin embargo, es preciso saber que, para una pareja, una jaula de medidas 100x50x50cm será suficiente.

Un punto clave es evitar las jaulas redondas y darle preferencia a las rectangulares. Esto se debe a que los agapornis necesitan tener un punto de referencia para sentir una mayor tranquilidad y confianza. Además, hay que cuidar que la distancia entre los barrotes no sea mayor a los 1,5cm, con el fin de prevenir que su cabeza quede atorada entre ellos.  

Se recomienda utilizar una rejilla inferior en las jaulas, con la finalidad de evitar que los agapornis coman la comida que se haya caído y que esté en contacto con sus heces. Una base de papel de periódico o tierra especial para aves ayudará a facilitar la limpieza.

La limpieza de sus jaulas es fundamental para su tranquilidad, ya que estos animales son muy limpios. La frecuencia de limpieza deberá ser semanal, desinfectando la jaula en su totalidad con la ayuda de un trapo humedecido en una cantidad limitada de hipoclorito de sodio, siendo preciso enjuagar con agua y dejarla seca al final.   

Cuidados de los agapornis

Los agapornis son aves que necesitan una temperatura de entre los 18°C y 25°C, por lo que es ideal que la jaula esté ubicada en el interior de la casa. Sin embargo, esto va a depender de la zona en la que se críe, evitando los corredores y las corrientes de aire. Los muros esquinados suelen ser los lugares ideales para colocar las jaulas, ya que evitan las ráfagas de viento y le brindan una sensación de seguridad a las aves.    

En cuanto a su alimentación, es preciso que lleven una dieta equilibrada, compuesta, principalmente de pienso, semillas de alpiste, cárcamo, mijo amarillo, mijo blanco y linaza. Otros compuestos que incluyan trigo sarraceno, avena pelada y negrillo, pueden complementar su alimentación. También, pueden incluirse, en porciones picadas, fresas, manzanas, peras, hojas de lechuga y judías verdes, aunque con menor frecuencia.   

Entre las enfermedades más comunes que se les presentan, encontramos la acariasis respiratoria, el catarro, los cuadros de asma, o algunas que atacan su sistema digestivo, como la enteritis, colibacilosis o la disentería. La falta de vitaminas le produce la muda anómala, en la que las plumas se les empiezan a caer o lucen desordenadas.    

Otras patologías menos comunes son la psitacosis o la salmonelosis. En todos los casos, es preciso acudir a la consulta del veterinario especializado en animales exóticos para que determine las acciones que se deberán seguir para su cuidado.  

Los agapornis son aves muy listas e ideales para criar y adiestrar, en especial desde la temprana edad. Además, son muy cariñosos y divertidos, por lo que son excelentes para tenerlos como mascotas. Con los cuidados adecuados, es una excelente decisión tenerlos en casa.