Category: Animales Exóticos

Hurones: cuidados elementales para tenerlos en casa

Enérgicos, curiosos y juguetones, los hurones han sabido adaptarse a la convivencia y a las normas de un hogar, quizás por ello es cada vez más frecuente encontrarlos en los hogares españoles como mascota. Domesticados hace miles de años, estos animales requieren de ciertos cuidados especiales que es preciso conocer; en las siguientes líneas, te contamos los cuidados elementales que deberás conocer para tenerlos en casa.

Los hurones son considerados animales exóticos, por tal razón, muchas personas piensan que son agresivos y pueden ocasionar daños o precisan de cuidados excéntricos. Las dudas que surgen al respecto están relacionadas con ciertos factores que influyen al momento de cuidar un hurón. El tamaño de la jaula, el tipo de comida y la disposición adecuada de sus desechos, forman las principales interrogantes hechas por los que adquieren un hurón por primera vez.

Comportamiento de los hurones en su hábitat natural

Tal como el perro viene del lobo, los hurones descienden del turón de campo. Son carnívoros, nocturnos y cazadores por naturaleza. Para saber los cuidados elementales, primero hay que observar sus características primitivas.

Los hurones se esconden constantemente en huecos y espacios oscuros. Tienen un excelente olfato, todo lo contrario a su capacidad visual. La vista es un sentido que no les ayuda, por eso se guían por el olfato.

Esta capacidad de colarse por distintos rincones es lo que hace que criarlos en el hogar pueda ser peligroso para ellos. Los hurones pueden hacerse daño al quedarse atrapados entre los electrodomésticos o cables eléctricos. Suele ser un peligro mortal cuando quedan atrapados en sillas plegables, por lo que se recomienda mantenerlos alejados de este tipo de mobiliarios.   

El cuidado en la alimentación de los hurones

El suministro de agua y comida debe ser continuo, él se encargará de regular las cantidades que ingiere. Es muy importante que se mantenga hidratado.

En la dieta, es obligatorio incluir carne, pollo o proteína animal. No es recomendado darles el alimento crudo ya que la carne podría contener bacterias y enfermarlo. Además, es preciso evitar alimentar al hurón con hidratos de carbono y fibra en exceso.

En el mercado se puede conseguir el pienso para hurón, un alimento con todos los componentes necesarios para su desarrollo saludable. En el etiquetado del paquete debería reflejar entre un 30% y un 35% de proteína animal. Los desechos cárnicos o subproductos no son recomendados.

Para que se mantengan saludables, los hurones deben ingerir entre un 15% a 20% de grasa y un máximo de 4% de fibra. La taurina es un componente mayoritario en el organismo del hurón, es un aminoácido esencial. Las vitaminas A, E y C también son parte de los componentes esenciales.  

El hurón debe evitar algunos alimentos dañinos para su organismo:

  • Chocolates o dulces.
  • Carne o pescado crudo, especialmente la de cerdo.
  • Lácteos.
  • Derivados de la cebolla.
  • Condimentos.
  • El maíz, ya que es demasiada fibra y su sistema digestivo no lo asimila adecuadamente.
  • Restos de comida como huesos de pollo.  

El hábitat del hurón

Los hurones, como mascota, miden entre 35cm y 40 cm de longitud. Cuando están en su entorno natural o vida silvestre, superan este tamaño. Por lo tanto, la jaula debe tener unas medidas aproximadas de 90cm de largo, 60cm de ancho y 70cm de alto. También, debe comprender más de dos niveles para que el hurón pueda moverse cómodamente.

La jaula debe estar colocada en un lugar sin viento y sin luz directa del sol, ya que no les gustan estos climas. Podrían sufrir cambios o ser sometidos a estrés si son expuestos a temperaturas superiores a los 30°C.

Es necesario que entre los accesorios de la jaula haya túneles, una hamaca, cama y objetos seguros que sirvan de juguete. Les encanta jugar y hacer ejercicio.

Si la jaula es suficientemente grande, el hurón podrá realizar sus necesidades dentro de la misma siempre y cuando el espacio esté lejos de su lugar para dormir y comer. En el mercado existen distintos tipos de lecho o sustrato para absorber el olor y la humedad.

Los productos que están disponibles para los gatos, como la arena de arcilla o la Bentonita, no son aconsejables para los hurones ya que al mojarse se adhieren fácilmente al pelaje, patas, nariz y ojos del hurón y es muy difícil de despegar. La arena de sílice y las virutas de Pino tampoco son aconsejables ya que pueden influir perjudicialmente sobre el sistema respiratorio del hurón.

Los que sí son recomendados son los lechos a base de papel reciclado; son económicos, tienen una buena regulación del olor y le brindan calor. Es cómodo para limpiar y tirar, además, cuenta con la cualidad de ser biodegradable. Tampoco causa daños al sistema respiratorio y hepático de la mascota.  

Cuidados en la limpieza de los hurones

Los hurones tienen un olor característico que desprenden de sus aceites característicos del pelaje. Para algunas personas resulta incómodo y cometen el error de bañarlos varias veces creyendo que así se les quitará. Esto es un error muy común ya que se recomienda bañarlo sólo una vez al mes.

Debido a que los hurones no soportan los climas extremos ni los cambios bruscos de temperatura, el agua debe ser limpia y tibia para que se sientan a gusto y se les puedan bañar con comodidad.

Los hurones marcan el sitio en donde viven, por lo tanto, la jaula se debe limpiar profundamente una vez a la semana. El lecho que sirve como baño se deberá cambiar de preferencia cada dos días.

La castración en los hurones

El sistema endocrino de los hurones es complejo, en comparación al de otros animales domésticos. Estos animales son propensos a sufrir insulinomas, tumores que se crean a partir de la aceleración de hormonas cuando el hurón no ha sido castrado. Otra patología es el hiperestrogenismo, que se da cuando la médula ósea se ve afectada por las hormonas.

Cuando se adopta un hurón, la mayoría de las veces el animal está castrado. Es importante informarse sobre el tiempo de castración, ya que la intervención debe realizarse después de los 15 meses de vida. En algunos casos, la castración se realiza antes, lo que le causará problemas endocrinos.

Estos los tumores aparecen porque en las glándulas suprarrenales o adrenales, ubicadas encima de los riñones, se alojan las hormonas y van creciendo hasta producir tumoraciones.

Consejos para el manejo y domesticación del hurón

En el caso de que el hurón o el dueño estén congestionados con síntomas gripales, se recomienda limitar los mimos y la cercanía ya que la infección es fácilmente transmisible.

El hurón es considerado un animal que se domestica fácilmente. En el mercado existen premios que pueden servir para acostumbrar al hurón a realizar sus necesidades en los lugares dispuestos. Aunque también se les puede ofrecer fruta como premio, esta debería ser en cantidades limitadas y como la última opción, ya que contiene mucha fibra.

Quienes decidan tener un hurón como mascota, deberán estar muy pendientes de los cuidados elementales para tenerlos en casa, sobre todo si hay niños en el hogar. Guiar y acompañar al niño en la crianza de esta mascota es fundamental.

¿Qué cuidados se deben tener para criar un hámster?

Cuando decidimos adoptar una mascota, es preciso tomar en cuenta ciertas medidas esenciales ya que estamos acogiendo una nueva vida y, con ello, la responsabilidad de su correcto desarrollo y crecimiento. En esta ocasión, te compartiremos los cuidados para criar un hámster, esos pequeños roedores que pueden convertirse en una gran compañía.  

Cuidados básicos para criar un hámster

Ante todo, debes tomar en consideración qué tipo de hámster deseas, ya que su tamaño será determinante al escoger su tipo de vivienda. Para un hámster pequeño, se recomiendan  jaulas cuyas rejas no estén separadas por más de 0,5 milímetros, a fin de evitar su escape. Para los más grandes, la abertura no deberá pasar el centímetro de diámetro.

Asegúrate, al momento de adoptar o comprar uno, que esté completamente sano. Para ello, fíjate que su rabo y patas no están húmedas, ya que esto podría deberse a la enfermedad del rabo húmedo, que es muy común en estos roedores. Además, revisa que no tenga protuberancias ni espacios carentes de pelo, que sus dientes no estén doblados y que sus ojos estén brillantes.

Lo primero que necesitamos para criar un hámster es un espacio adecuado para su hábitat. La jaula deberá estar colocada en un lugar fresco y tener una buena ventilación, alejada de temperaturas muy extremas, para evitar que desarrolle problemas de salud relacionados con la humedad. También, debe tomarse en cuenta que el espacio debe ser lo suficientemente amplio para que el hámster no se sienta encerrado y debe contar con juguetes y accesorios necesarios para que pueda ejercitarse.

La alimentación del hámster

Debemos darle a nuestro roedor una dieta balanceada a base de semillas, vegetales, proteínas, hojas y frutos; la cantidad de comida podría variar según el tamaño del hámster, aunque el promedio aproximado de alimento que necesitan es de 7 gramos al día.

Para ayudarlos a tener su sistema inmunológico en óptimas condiciones, es recomendable darles fruta y vegetales frescos, en especial, aquellos con bajo contenido en azúcar y agua.

Existen algunos alimentos que pueden ser perjudiciales para nuestra mascota, por lo que debemos evitar que ellos los ingieran. Entre estos alimentos, podemos encontrar la berenjena, los cítricos, las patatas, cebollas, aguacate y ajos. También, debe evitarse los alimentos altos en grasa, los chocolates y las frituras.

Recuerda que para criar un hámster es de suma importancia proporcionarle un dispensador donde pueda tener agua limpia y fresca de manera constante.

¿Cómo realizar la limpieza del hámster?

Estos pequeños roedores de por sí son muy aseados y suelen acicalarse constantemente. No es recomendable darles un baño debido a que un resfriado podría ser algo mortal para ellos y si se les sumerge en agua podrían correr el riesgo de ahogarse.  

Lo mejor que podemos hacer para la limpieza del hámster es mantener su jaula completamente aseada. El sustrato se debe cambiar al menos una vez por semana y, con la misma regularidad, se debe dar una limpieza profunda a toda la jaula y dejarla secar completamente antes de volver a introducir a nuestro hámster en ella.

El proceso de adaptación del hámster

Al criar un hámster, es necesario compartir tiempo con el roedor a fin de conocer sus gestos y su personalidad. Cada hámster es diferente y tiene un modo particular de comportarse, por lo que será preciso interactuar con él e ir acercándose poco a poco para que se acostumbre a nuestra presencia. Se deberá respetar su espacio y su tiempo de adaptación, recuerda que está llegando a un lugar completamente desconocido.

Puedes comenzar el acercamiento, sosteniéndolo por breves periodos de tiempo hasta que se acostumbre a ti; otra forma eficaz de ganarte su confianza es dándole semillas directamente a sus manos, ellos tomarán esto como un gesto de protección.

No suele ser recomendable darle un hámster como regalo a niños pequeños, ya que pueden darle un tratamiento brusco y agobiarlo.

Recomendaciones y pautas para criar un hámster

Puedes brindarle a tu mascota un espacio de juegos lejos de su jaula, de esa forma, descansará del encierro en su hogar y podrá disfrutar de espacios nuevos, además de poder estar más cerca de ti. Podrás hacer un corral de juegos empleando materiales como cajas de cartón y tubos de plástico, para crear túneles y pasadizos. Esta actividad también puede servir para que los niños puedan divertirse viendo al hámster jugar; además, puedes entrenar al hámster para que busque objetos dentro del corral.

Como mencionamos anteriormente, para tener al hámster limpio, lo mejor que podemos hacer es mantener su hogar aseado; para ello, debemos revisarlo periódicamente y limpiar los excesos de suciedad para que no se cumulen. Sin embargo, a pesar de los cuidados diarios que podamos darle, es necesario hacer una limpieza profunda de la jaula al menos una vez por semana.

Antes de comenzar la limpieza profunda, debes tomar en cuenta la cantidad de materiales necesarios para limpiarla para tenerlos todos a la mano y que el proceso sea menos tedioso. Lo principal a emplear serán guantes, un paño y algún desinfectante o soluciones antibacterianas que no tengan olores muy fuertes ni que sean muy abrasivos, para no dañar al hámster. En las tiendas de mascotas podemos conseguir soluciones de limpieza seguras.

Debemos tener cuidado al retirar al hámster de la jaula y colocarlo en un lugar seguro donde no se escape ni pueda sufrir un accidente.

Luego, deberás sacar todos los objetos de la jaula, accesorios, juguetes, envases y dispensadores y colocarlos a remojar en una mezcla de agua con solución de limpieza. Aunque estos objetos no parezcan sucios, es necesario limpiarlos de forma adecuada. No olvides retirar el sustrato o el material que emplee para depositar sus desechos, así como limpiar la jaula por completo.

La raza del hámster determinará la forma en que podamos tratarlo; consulta con tu veterinario a fin de determinar los cuidados que hay que tener en la manipulación de la mascota y si es conveniente que tenga compañía.

Enfermedades en los peces de acuario

Cuando tenemos una mascota, debemos tomar en cuenta los cuidados y el tratamiento adecuado que se le debe dar a ese ser vivo que adoptamos como parte de nuestra familia. Los peces, son quizás, uno de los seres vivos que más cuidado y dedicación necesitan; la mala alimentación así como el poco o mal elaborado mantenimiento de su acuario, puede hacerles padecer distintas enfermedades.

A continuación, te traemos este artículo con el fin de que puedas identificar estos padecimientos.

Las 4 enfermedades más frecuentes en los peces de acuario

Punto Blanco

El parásito que ocasiona esta enfermedad muy habitual en los peces de acuario lleva por nombre Protozoo Externo Ichthyophthirius Multifiliis y es tan común que todos los peces, al menos una vez a lo largo de sus vidas, tienen contacto con él. Sin embargo, los únicos peces que se contagian son aquellos que padecen de una mala alimentación, estrés, habitan un acuario sobrepoblado o en aguas de mala calidad. Estas condiciones hacen que el pez baje sus defensas naturales y sea más propenso al contagio de este padecimiento.

Podemos identificar que nuestro pez está contagiado de punto blanco cuando comenzamos a notar pequeñas manchas blancas en su piel, sobretodo en sus branquias; además, podemos notar una hiperactividad anormal en nuestros peces ya que ellos intentan nadar agresivamente para poder deshacerse de las molestias en su piel.

El tratamiento más común a emplear es elevar la temperatura de la pecera a 27ºC para apresurar la vida del parásito, después, se pueden aplicar los medicamentos recomendados para eliminarlos. Los antídotos recomendados son la Formalina y el Verde de Malaquita, los cuales se deben aplicar durante una semana aproximadamente. Sin embargo, es necesario recordar que, al tratar con fármacos, lo mejor es seguir al pie de la letra las indicaciones del veterinario para no intoxicar a los peces.

También, es de suma importancia complementar este tratamiento con una buena alimentación, a fin de elevar las defensas del pez.

Tuberculosis

Sí, como leíste, en el universo acuático también existe este padecimiento y es muy común. La principal fuente de contagio son los mismos peces que portan el germen, aquellos portadores de la bacteria Mycobacterium piscium que es la que ocasiona esta enfermedad. Por otra parte, la infestación se transmite por la deglución de alguna materia infectada.

Los principales síntomas que podemos observar son: el comportamiento anormal, movimientos y desplazamiento lento, adelgazamiento, pérdida del apetito, caídas de escamas, deformación, pérdida del color.

Lamentablemente, no se conoce un procedimiento para tratar este padecimiento, por lo que es necesario tomar las medidas de precaución necesarias para evitar su contagio o su propagación.  

Una de las principales cosas que debemos hacer es observar detalladamente que el pez que vamos a adquirir no tenga ninguno de los síntomas anteriormente mencionados. Hay que tener especial cuidado si vamos a adquirir un pez neón, ya que es una de las especies más propensas al contagio de esta enfermedad. Si observamos en nuestro acuario algún pez con estos síntomas, es necesario consultar con el veterinario la forma apropiada en la que debemos actuar para evitar el contagio de los demás peces.

Gusano Lernaea

Producido por un parásito llamado Lernaea, el cual, entierra su cabeza en el cuerpo de los peces quedando aferrado a él.

Los peces portadores de este microorganismo se comportan de manera inusual, se les puede observar nadar de lado o frotando su piel contra los objetos o materiales que se encuentren en el acuario. Suelen tener inflamaciones en la epidermis de las cuales saldrán hilos que darán la impresión de ser gusanos, los cuales flotan hacia arriba y tienen un color verde claro.

De ser el caso, debemos trasladar de inmediato los peces portadores a otra pecera, la cual debemos poner en cuarentena. Se puede emplear una pinza para retirar los gusanos. En este procedimiento debemos ser cuidadosos y evitar cortar el gusano ya que, si su cabeza queda enterrada en los peces, no podremos eliminarlo.

Si observa al pez muy lastimado, debe aplicar los antisépticos necesarios. En su clínica veterinaria podrá encontrar Metriponate, el cual se debe suministrar con la fórmula de 1.5 mg por cada 4.5Lts de agua.  

Argulus o piojos

Si, nuestros peces también pueden contagiarse de estos indeseados seres, los cuales poseen ventosas que los ayudan a pegarse a la piel del pez la cual penetran para alimentarse de su sangre y colocar sus huevos. Posteriormente, buscarán a otros peces para seguir alimentándose.

Notaremos a los peces infectados frotando su cuerpo con los materiales que se encuentren dentro del acuario para poder aliviar los picores. También, podremos observar pequeños parásitos apilados, los cuales tienen forma de diminutos puntos blancos.

El tratamiento para este padecimiento es similar al de la Lernaea; se deben trasladar los peces contagiados a una pecera en cuarentena y emplear una pinza para eliminar estos parásitos. Posteriormente, debemos aplicar el Metriponate en la dosis de 1.5 mg por cada 4.5 litros de agua. También, debemos adquirir algún químico para matar las larvas.

Recomendaciones para evitar las enfermedades de los peces de acuario

Recuerde que debemos conectar el filtro, por ello, es conveniente colocar la pecera cercana a un enchufe. Además, es preciso escoger un filtro de calidad, que proporcione la oxigenación y filtración del agua de forma adecuada.

Normalmente, los acuarios vienen equipados con la luz adecuada, sin embargo, si quieres instalar tu propia iluminación, debes consultar qué tipo de luz es la adecuada para estos espacios, ya que la luz para hogar puede generar mucho calor y ocasionar accidentes.

Escoja las algas o gravas más naturales y evite elegir aquellas muy coloridas ya que los peces suelen rechazarla y no es tan saludable para ellos.

Recuerde adecuar el acuario al menos 10 días antes de introducir los primeros peces, para que el espacio esté en óptimas condiciones.

Es importante mantener limpia el agua de las peceras, así como realizar limpieza del exceso de sustrato. Asimismo, es preciso mantener los filtros limpios.

Finalmente, recomendamos examinar sus peces periódicamente y alimentarlos con productos naturales y de buena calidad. Ante cualquier duda, no olvide consultar con el veterinario.

Cómo es la cría de periquitos australianos

Gracias a su inteligencia, los periquitos australianos son una de las aves preferidas por las personas para tener como mascotas, destacando no solo por su gran colorido sino, también, por su carácter despierto y alegre, que consigue llenar de energía cualquier hogar. Hoy dedicamos unas líneas a estas aves, con la finalidad de aprender un poco más sobre su cría y cuidado.  

 Características generales de los periquitos australianos

Provenientes de la variada fauna de Australia, los periquitos australianos, también conocidos como periquitos comunes, son un tipo de ave endémica que pertenece a la familia de los loros y que se han adaptado perfectamente a otras zonas del mundo, como Europa y América. En estos lugares, son muy requeridos como mascotas por su tamaño pequeño y peculiar canto.  

Los periquitos australianos miden apenas entre 18cm y 20cm desde la cabeza a la cola y su peso es de tan solo 30-35gr. Por lo general, son de color verde claro y tienen la cabeza amarilla, aunque es posible encontrarlos en múltiples combinaciones de colores como el marrón, celeste, blanco y gris.

Poseen un tipo de carácter muy particular que se caracteriza por su alegría y vivacidad. Estas aves, además, son muy inteligentes y son capaces de reconocer a su dueño y de manifestarle sus ganas de jugar. Es por ello que los periquitos australianos son tan requeridos como mascotas, en especial por los más pequeños.

Es precisamente debido a su carácter que estas aves deben estar en compañía de otros ejemplares similares, por lo que resulta imprescindible criarlos en un hábitat que incluya al menos un periquito más de su misma especie. Cuando son criados solos, suelen manifestar aburrimiento y tristeza, más aún cuando los dueños se encuentran fuera de casa.    

Estos ejemplares se han adaptado mucho a la vida doméstica, lo que les impide sobrevivir con facilidad en el entorno silvestre, debido a que no serían capaces de proveerse su propio alimento, tendrían dificultades para volar adecuadamente y correrían peligro al estar expuestos a los depredadores.   

Preparando el hábitat de los periquitos

Una buena jaula, lo suficientemente amplia como para permitirles desplazarse con facilidad, es el mejor hábitat para los periquitos australianos. Lo ideal es que sea rectangular y no circular. Los complementos básicos que deberá tener la jaula son un comedero, un bebedero y una bañera, los cuales deberán lavarse cada tres o cuatro días. Además, es importante cambiar el agua del bebedero diariamente.

Es preferible que el material de la jaula sea de acero inoxidable, aunque también pueden ser utilizadas las de aluminio. Lo importante es que sean fáciles de limpiar y que no representen un peligro para el animal. En su interior, es preferible que el piso tenga una rejilla que impida que los periquitos tengan contacto directo con sus deposiciones.  

El lugar en el que se ubique la jaula deberá ser cálido, con una temperatura que oscile entre los 20° y 25°C. y con suficiente luz natural. Los periquitos deberán estar protegidos de las corrientes de aire y con acceso al sol, aunque siempre cuidando que su exposición directa le genere algún problema de insolación.

La alimentación de los periquitos australianos

En lo que se refiere a su alimentación, la misma está basada en el consumo de alpiste, mijo y diversas semillas. En los veterinarios y centros especializados ofrecen alimentos o mixturas balanceadas que están compuestas por una mezcla de semillas enriquecidas con vitaminas y minerales, aportando los nutrientes necesarios para el adecuado desarrollo del ave.

La dieta de los periquitos australianos también deberá incluir alimentos húmedos como frutas y verduras; alimentos como las zanahorias, espinacas y lechugas, son ideales para fortalecer la salud de estas aves.

Asimismo, es preciso incluir en su alimentación semillas aceitosas y preparados a base de minerales que los ayuden a tener una adecuada digestión. El consumo de estos preparados tiene doble beneficio: por un lado, les aporta los minerales necesarios para su desarrollo; por otro, los ayuda a triturar las semillas que están contenidas en su buche, mejorando su digestión.    

Alimentos como el chocolate, el perejil y el aguacate, son nocivos para los periquitos australianos y deberán ser evitados a toda costa. Además, el consumo de otros productos como el pan deben ser dosificados adecuadamente a fin de alejar cualquier problema de sobrepeso en el animal.  

Reproducción y crías de los periquitos australianos

La cría en pareja de este tipo de ave permite un mejor control de los reproductores y sus crías. El éxito de la reproducción no es una cuestión complicada, solo es cuestión de contar con una jaula lo suficientemente amplia y especial para crías e incorporar un nido ya que sirve como incentivo para la procreación.

Por lo general, el nido es de madera con un orificio pequeño que facilita la entrada y salida de los reproductores. Además, cuenta con una puerta que sirve para revisar su interior en caso sea necesario. Es recomendable adquirir los que se instalan en el exterior de la jaula, ya que permite una mejor manipulación.   

Los ejemplares reproductores ponen, en promedio, entre dos y ocho huevos, en un tiempo de incubación que concluye a las dos o tres semanas. Los polluelos recién nacidos son indefensos y dependen de la alimentación directamente por sus padres. Después de la cuarta semana ya estarán en condiciones de dejar el nido.   

Con un tiempo de vida promedio de entre 4 y 6 años, los periquitos australianos son ideales como mascotas ya que no suelen dar mayores problemas en su cuidado, siendo una excelente alternativa para aquellos que desean iniciarse en la crianza de aves. Siguiendo los consejos indicados en esta mini guía, es posible criar con éxito a estas hermosas aves.

Cómo cuidar adecuadamente una tortuga de tierra

Las tortugas forman un orden en la cadena de reptiles de tierra. Se caracterizan principalmente por su  larga vida, pudiendo pasar los 100 años de edad, según el hábitat donde se encuentren. Las tortugas de tierra se conocen popularmente por alimentarse de una dieta herbívora, pero la realidad es que son omnívoras. Se alimentan también de insectos, gusanos y otras proteínas.

De las 250 especies  de tortugas que se conocen, 5 de ellas son las más utilizadas como mascotas. Entre ellas destacamos:

  • Tortuga haitiana o española

Estas se encuentran naturalmente en la zona del Caribe y están acostumbradas a altas  temperaturas. Su caparazón es de color marrón y vientre amarillo, con líneas oscuras alrededor del cuello y cola. No poseen gran tamaño.

  • Tortuga Falsa Mapa

Se caracteriza por tener su caparazón cerrado en los bordes; es de color marrón, piel verde y líneas amarillas, con un tono marrón muy característico en su boca. Estas tortugas se encuentran en los ríos Mississippi y Missouri, en USA.

  • Tortuga Mora

Son utilizadas como mascota, aunque se necesita un permiso especial para que puedan estar en los hogares. Les encanta tomar el sol, escarbar y bañarse. Deben estar al aire libre y con abundante agua limpia para que puedan refrescarse.

  • Tortuga de patas rojas

Estas tortugas proceden de Centroamérica y pueden llegar a medir aproximadamente 36 cm en cautiverio, aunque varía según su hábitat. Su caparazón es de color marrón oscuro con el centro de un tono amarillo. Son de patas rojas o, en algunos casos, anaranjadas.

La correcta alimentación de las tortugas de tierra

Las tortugas de tierra se alimentan entre 2 y 3 veces por semana. Deben tener una dieta sana y equilibrada, sin exceso de fibras, dependiendo de su hábitat y tamaño. Su dieta es omnívora así que se alimentan a base de hojas, flores, frutas, hortalizas, gusanos y grillos, entre otros insectos. Es necesario que tengan un espacio con abundante agua para que puedan tomar y refrescarse libremente.

Tomando en cuenta su dieta, es importante nombrar algunos de los alimentos que debemos evitar darles a las tortugas de tierra. Entre ellos, podemos encontrar; patatas, granos, lácteos, maíz, bambú, cítricos, espárragos, dátiles, espinacas, plátanos, uvas, u otro alimento que genere algún efecto negativo en la tortuga al momento de ingerirlo.

Enfermedades más comunes que padecen las tortugas de tierra

Como todos los seres vivos, las tortugas de tierra también suelen padecer de ciertas enfermedades, estas son algunas de las más comunes y frecuentes:

Inflamación en sus ojos: Puede ser producida por aguas contaminadas y/o espacios de poca higiene, también por falta de vitaminas; en este caso, se le limpia los ojos con solución fisiológica. Si no mejora, lo más probable es que tenga una infección por lo que se recomienda llevarla al veterinario de especies exóticas.

Piramidismo: Es la deformación o abultamiento de su caparazón, esto ocurre cuando las tortugas no reciben frecuentemente baños de agua o sol directo. También, podría ser por una alimentación inadecuada. Para esto no existe algún tratamiento, por si se detecta desde el inicio habrá que dedicarle más cuidado referentes a lo antes mencionado.

Problemas de mordedura o rasguños: Muchas veces esto suele ocurrir si en el espacio hay más de dos tortugas, u algún otro animal que pueda causarle daños. En este caso, hay que supervisar y revisar a menudo a nuestras mascotas. De llegar a tener alguna herida se debe lavar con suficiente agua la zona y limpiar con algún antiséptico; si es necesario, cubrir la herida con gasa o vendas.

Fracturas del caparazón: Es importante aclarar que las fracturas o heridas del caparazón son distintas, dependiendo de su gravedad. Se desinfecta la herida cuidadosamente para observar con más detalle el daño causado. Lo recomendable en este caso, es llevarlo de urgencia a la clínica veterinaria.  

Estornudos y tos: Se trata de infecciones de origen vírico, bacteriano o fúngico que producen secreción nasal, estado de somnolencia enfermiza, pérdida de apetito, exceso de mucosidad por vía oral e incluso jadeo en las tortugas. Se produce por falta de vitaminas o a consecuencia de una mala higiene en el espacio donde se encuentre el animal.

Herpes-virus: Es la enfermedad más terrible que padecen las tortugas de tierra. Se contagia por contacto sexual solo entre tortugas. Se diagnostica al observar mucosidad blanquecina, ojos irritados, placas de pus, sangrado bucal. Estos síntomas se parecen a la estomatitis aguda y no tienen cura alguna.

Sugerencias y recomendaciones para el cuidado de la tortuga de tierra

Si tiene una tortuga de tierra como mascota, sugerimos mantenerla en un lugar amplio y con suficiente terreno vegetativo, abundante agua y dónde pueda tomar el sol, simulando su hábitat natural, teniendo muy en cuenta la higiene del espacio.                               

Para que su tortuga tenga una vida saludable, le recomendamos, entre otras cosas, darle complementos vitamínicos, calcio, fósforos, minerales, y llevarla frecuentemente a que la revise el veterinario especializado en animales exóticos.

Si observamos que nuestra tortuga de tierra está sufriendo síntomas como diarrea o estreñimiento, lo más adecuado es que cambie su dieta alimenticia. En caso de sufrir diarrea, puede ser causa de una mala digestión, por lo que deberemos disminuir los alimentos con fibras y el exceso de frutas.              

Cuando tenga problemas de estreñimiento debemos hacer todo lo contrario, darle una dieta rica en fibras, frutas y mucha agua hasta lograr su mejoría.     

El calcio es el elemento principal para que el caparazón de la tortuga de tierra crezca sano y fuerte, por esta razón, es muy importante que las tortugas mantengan una dieta rico en este y otros minerales.  Tampoco se puede dejar pasar por alto que las tortugas que viven en cautiverio o como mascotas en espacios cerrados, deben estar expuestas al sol mínimo 15 minutos al día, ya que la luz solar interviene en la fijación del calcio.

Es importante resaltar que, como todos los reptiles, la tortuga de tierra es portadora de salmonella, fácilmente transmisible a los seres humanos. Por eso, hay que mantener una higiene correcta, y así evitar el contagio.

La salud general de las tortugas de tierra está relacionada a la frecuencia de interacción con su entorno natural, es decir, si toman sol y se bañan en el agua. Las tortugas son reptiles que tienen el caparazón como su mejor defensa, protegerlo mediante una buena alimentación y exposición mínima al sol garantizará una vida prolongada y saludable.

El íleo paralítico en los conejos

El íleo paralítico es una enfermedad digestiva común en los conejos. Conocida también como estasis gastrointestinal, se manifiesta con disminución del peristaltismo del intestino, es decir, la paralización de los movimientos intestinales.

Una de sus causas puede ser por la presencia de un objeto extraño (tela, plástico, pelo, etc.) que se ha atascado. Otra, cuando el animal deja de comer por estrés o cuando es alimentado con una dieta inadecuada, que dificulta que el proceso de digestión se efectúe correctamente.

Síntomas del íleo paralítico

Si un conejo está padeciendo de íleo paralítico lo puede manifestar de diversas maneras:

  • Reducción o pérdida de apetito.
  • Disminución en la secreción de heces.
  • Comportamiento decaído.
  • Imposibilidad para caminar.
  • Dolor al tacto abdominal.
  • Rechinar de dientes o bruxismo para expresar el dolor.
  • Fuerte respiración.

Se debe llevar al animal de urgencia al veterinario para diagnosticar con exactitud, a través de rayos X y midiendo el nivel de glucosa en la sangre, si están obstruidos los intestinos o es otra la causa de la patología.

Tratamiento del íleo paralítico en los conejos

Para mejorar la salud intestinal del conejo, el tratamiento consiste en la ingesta de analgésicos para calmar el dolor, así como la aplicación de fluidoterapia, a fin de equilibrar los volúmenes de fluidos internos.

La estimulación al tacto es una práctica que se le hace al animal y que consiste en una serie de masajes constantes para estimular el proceso de evacuación de heces.

En los casos más graves, donde la obstrucción sea persistente después de haber realizado los tratamientos recomendados por el veterinario, la intervención quirúrgica del conejo es el único tratamiento para dar fin a su dolencia.

Antibióticos como la enrofloxacina, sulfamidas y metronidazol son los más recomendados por los especialistas. Con el suministro de los mismos, se evita la propagación de bacterias secundarias al cuadro de estasis intestinal.

Esta patología favorece a la aparición de úlceras gástricas y una forma de evitarlo es suministrando protectores gástricos como ranitidina 3-5 mg/kg, sucralfato 25 mg/kg o cimetidina 5-10 mg/kg.

Si se descarta una obstrucción, es viable estimular la movilidad intestinal con fármacos como los procinéticos.

Alimentación adecuada para atacar de raíz el íleo paralítico

Es importante mantener al conejo hidratado y con una alimentación balanceada, rica en fibras esenciales, para el funcionamiento óptimo de su organismo. El heno es fundamental ya que debe significar 80% de la dieta. El resto se complementa con verduras frescas y raciones controladas de frutas siempre crudas.

Dicho alimento es muy importante ya que su carencia es causante de enfermedades como íleo paralítico o degeneración de los dientes. Constituye la fuente principal de fibras para mantener la salud de los conejos en óptimas condiciones.

En el caso de los alimentos procesados, hay que tener especial cuidado de que no se conviertan en su dieta habitual. Es decir, los alimentos para perros y gatos no son recomendados por ser altos en carbohidratos y componentes perjudiciales, como los conservantes y químicos, que afectan el equilibrio de nutrientes.

Ten en cuenta que los frutos secos, las legumbres y los cereales, la lechuga iceberg, coliflor, carne, los lácteos, y la fruta en almíbar son nocivos para su salud.

Todo lo que necesitas saber sobre los agapornis

Son conocidos como las aves inseparables o los pájaros del amor, pertenecen a una especie nativa del áfrica y su belleza ha encandilado a muchos; nos estamos refiriendo a los agapornis, un tipo de ave muy sociable que está presente en muchos hogares de nuestro país. Si quieres conocer al detalle los cuidados que debes tener en su crianza, aquí te contamos todo lo que tienes que saber sobre los agapornis.

De dónde provienen y tipos de agapornis

El agapornis es un ave que pertenece a la familia de los loros, originaria de distintas zonas del continente africano. Su nombre deriva de las palabras griegas ágape, que significa afecto y ornis, que significa ave, de ahí su apelativo de pájaro del amor. Su naturaleza sociable e inseparable hace que, en pareja, se manifiesten mucho cariño juntos, acurrucándose y arreglándose las plumas el uno al otro.

En total son 9 especies, entre las cuales, la más conocida es el agapornis roseicollis, que se caracteriza por presentar las plumas del cuerpo en color verde y la cara rojiza. Suele medir entre 15 y 17cm y no presenta anillo ocular. Otra especie muy común es el agapornis personata, que es un poco más pequeño y tiene como característica principal una cara oscura y un anillo ocular blanco.

El agapornis lilianae es uno de los más pequeños, alcanzando apenas los 13 cm de estatura; tiene la cara anaranjada y muestra anillos oculares blancos. Por su parte, el agapornis fischeri mide alrededor de 14cm y su principal diferencia es el color rojo de su pico. En general, todas las especies de agapornis muestran una cola corta y un plumaje muy colorido.   

Características de los agapornis

La característica principal de los agapornis es su facilidad para socializar tanto con los seres humanos como con otras aves y las de su propia especie. Además, suelen manifestar con facilidad su estado de ánimo, siendo relativamente sencillo identificar cuando están tranquilos, molestos, alegres o tristes.   

Su expectativa de vida es de alrededor de 12 años, aunque, dependiendo de su alimentación y de los cuidados que hayan recibido, pueden llegar a alcanzar los 14 o 15 años de edad.

Una de las preguntas más habituales es ¿cómo saber si el ave es hembra o macho?. Una forma de saberlo es por su tamaño; los agapornis machos suelen ser más pequeños que las hembras debido, principalmente, al esfuerzo que conlleva poner los huevos. Además, los huesos de la pelvis de la hembra están más separados que los del macho, mostrando un aspecto más redondeado.

También, es posible identificar diferencias en la cabeza de la hembra, que es más redondeada que la del macho; igualmente, el pico de la hembra es más prominente. En cuanto al carácter, las hembras son más territoriales y se muestran mucho más agresivas con otras aves que los machos.

¿Cómo debe ser la jaula de los agapornis?

Es muy importante saber las características que debe tener la jaula donde habitarán los agapornis. El tamaño deberá ser lo suficientemente amplio como para que el ave tenga la libertad de volar y desplazarse con tranquilidad. Las dimensiones ideales van a depender de la cantidad de aves, sin embargo, es preciso saber que, para una pareja, una jaula de medidas 100x50x50cm será suficiente.

Un punto clave es evitar las jaulas redondas y darle preferencia a las rectangulares. Esto se debe a que los agapornis necesitan tener un punto de referencia para sentir una mayor tranquilidad y confianza. Además, hay que cuidar que la distancia entre los barrotes no sea mayor a los 1,5cm, con el fin de prevenir que su cabeza quede atorada entre ellos.  

Se recomienda utilizar una rejilla inferior en las jaulas, con la finalidad de evitar que los agapornis coman la comida que se haya caído y que esté en contacto con sus heces. Una base de papel de periódico o tierra especial para aves ayudará a facilitar la limpieza.

La limpieza de sus jaulas es fundamental para su tranquilidad, ya que estos animales son muy limpios. La frecuencia de limpieza deberá ser semanal, desinfectando la jaula en su totalidad con la ayuda de un trapo humedecido en una cantidad limitada de hipoclorito de sodio, siendo preciso enjuagar con agua y dejarla seca al final.   

Cuidados de los agapornis

Los agapornis son aves que necesitan una temperatura de entre los 18°C y 25°C, por lo que es ideal que la jaula esté ubicada en el interior de la casa. Sin embargo, esto va a depender de la zona en la que se críe, evitando los corredores y las corrientes de aire. Los muros esquinados suelen ser los lugares ideales para colocar las jaulas, ya que evitan las ráfagas de viento y le brindan una sensación de seguridad a las aves.    

En cuanto a su alimentación, es preciso que lleven una dieta equilibrada, compuesta, principalmente de pienso, semillas de alpiste, cárcamo, mijo amarillo, mijo blanco y linaza. Otros compuestos que incluyan trigo sarraceno, avena pelada y negrillo, pueden complementar su alimentación. También, pueden incluirse, en porciones picadas, fresas, manzanas, peras, hojas de lechuga y judías verdes, aunque con menor frecuencia.   

Entre las enfermedades más comunes que se les presentan, encontramos la acariasis respiratoria, el catarro, los cuadros de asma, o algunas que atacan su sistema digestivo, como la enteritis, colibacilosis o la disentería. La falta de vitaminas le produce la muda anómala, en la que las plumas se les empiezan a caer o lucen desordenadas.    

Otras patologías menos comunes son la psitacosis o la salmonelosis. En todos los casos, es preciso acudir a la consulta del veterinario especializado en animales exóticos para que determine las acciones que se deberán seguir para su cuidado.  

Los agapornis son aves muy listas e ideales para criar y adiestrar, en especial desde la temprana edad. Además, son muy cariñosos y divertidos, por lo que son excelentes para tenerlos como mascotas. Con los cuidados adecuados, es una excelente decisión tenerlos en casa.